La salida de Sergio “Checo” Pérez de Red Bull al cierre de la temporada 2024 dejó abierta una discusión que, meses después, Christian Horner ha narrado con detalles. El exjefe de la escudería austriaca reveló que intentó fichar a Fernando Alonso y a Charles Leclerc para ocupar el asiento del piloto mexicano, y que ambas gestiones fueron bloqueadas desde dentro de la estructura.
- Punto clave 1: Horner contempló a Alonso y Leclerc como reemplazos de Checo Pérez, pero ningún movimiento llegó a concretarse.
- Punto clave 2: El expiloto británico señaló a Helmut Marko como quien frenó las negociaciones.
- Punto clave 3: Liam Lawson recibió la oportunidad pese a las dudas del propio Horner, y Carlos Sainz sonó para 2026.
La caída de Checo Pérez y la búsqueda de un compañero para Verstappen
Horner, quien estuvo al frente de Red Bull durante dos décadas antes de su salida en julio de 2025, recordó en una entrevista reciente que el rendimiento de Checo Pérez se desplomó durante la campaña de 2024. Aunque el mexicano había contribuido a los éxitos del equipo, sus resultados en la segunda mitad del año quedaron lejos del nivel mostrado anteriormente.
“La forma de Sergio Pérez era irreconocible en comparación con el piloto que había sido en temporadas anteriores”, recordó el exdirectivo.
Esa caída fue el detonante para explorar alternativas en uno de los asientos más codiciados y exigentes de la Fórmula 1. Horner aclaró que la negativa a concretar las incorporaciones no respondió a una petición de Max Verstappen, sino a una postura que se impuso dentro de Red Bull.
Alonso y Leclerc: dos opciones descartadas por la estructura
Fernando Alonso, quien competía para Aston Martin durante 2024, fue uno de los primeros nombres que manejó el británico. Según su relato, el piloto español le expresó personalmente su deseo de incorporarse al equipo durante el Gran Premio de Japón.
“Durante el Gran Premio de Japón, Fernando incluso me dijo que realmente quería correr junto a Max la temporada siguiente”, relató Horner.
La posibilidad, sin embargo, no avanzó. Horner aseguró que Helmut Marko le comunicó que el entorno de Verstappen no veía con buenos ojos la llegada del bicampeón mundial.
“Posteriormente, Helmut (Marko), aparentemente en nombre del equipo de gestión de Verstappen, dejó claro que no estaban contentos con esa idea”, señaló.
Después de aquel intento, Horner centró su atención en Charles Leclerc, entonces piloto de Ferrari. El exdirectivo consideraba que el monegasco reunía las condiciones para acompañar a Verstappen y que podía llenar el vacío si el rendimiento de Checo Pérez seguía a la baja.
“Era rápido, fuerte a una vuelta y tenía un carácter determinado. Claro, cometía algún error de vez en cuando, que Red Bull había aprovechado, pero fuera cual fuera la situación, nunca criticó a Ferrari. Charles era un jugador de equipo, y sentía que podía llenar el vacío si Sergio retrocedía aún más. Además, parecía frustrado en Ferrari”, explicó.
Ese fichaje tampoco prosperó. Horner afirmó que Marko volvió a intervenir para descartar la opción del monegasco.
“Poco después, Helmut me dijo que también debía olvidarme de Charles. Igual que con Fernando, no iba a ocurrir”, relató.
El exjefe de Red Bull sostuvo que no responsabilizó a Verstappen por los rechazos, aunque no identificó a la persona que tomó la decisión definitiva.
“Supe de inmediato que esa orden no venía de Max”, agregó. “Pero alguien había decidido en algún lugar que no era el movimiento correcto para Red Bull. Me sentí decepcionado”.
Lawson, Sainz y el desenlace interno
Con Alonso y Leclerc fuera de la mesa, Liam Lawson recibió la oportunidad de ocupar el asiento de Red Bull. Horner reconoció que no estaba convencido de que el neozelandés estuviera preparado para asumir esa responsabilidad, debido a su limitada experiencia en la categoría.
“No me sentía cómodo con eso. Era joven e inexperto, con solo once carreras de Fórmula 1 a sus espaldas, y le estábamos pidiendo una enormidad”, recordó.
Lawson permaneció apenas un par de carreras en Red Bull antes de regresar al equipo hermano. Al referirse a su ascenso, Horner fue contundente:
“Pero, en realidad, nunca debería haber sido ascendido en primer lugar”.
En sus declaraciones también mencionó a Carlos Sainz, quien visitó su casa poco antes de su salida de Red Bull para conversar sobre una posible incorporación a la escudería en 2026.
“Era un piloto de Grandes Premios experimentado, un jugador de equipo, y sabía que se dejaría la piel por el equipo”, señaló.
Las revelaciones de Christian Horner exponen las tensiones que rodearon la definición del segundo asiento de Red Bull, un proceso en el que, según su versión, las decisiones clave no siempre pasaron por sus manos y en el que la apuesta por Liam Lawson terminó por desvanecerse en muy poco tiempo.