La sesión cambiaria del 15 de octubre inició con una moneda europea fortalecida frente al peso mexicano. En la apertura, el euro se negoció en 20.76 pesos mexicanos, lo que representó un avance de 0.85% respecto al cierre previo de 20.58 pesos, según los registros de Dow Jones.
- Cotización de apertura: el euro se ubicó en 20.76 pesos, con un incremento de 0.85% frente al cierre anterior.
- Balance semanal: la divisa europea acumuló un alza de 1.78% en los últimos siete días, aunque su variación interanual se mantiene en -1.67%.
- Volatilidad: el indicador alcanzó 13.92%, más del doble del nivel de referencia de 6.03%, lo que evidencia un mercado cambiario inestable.
Repunte de corto plazo del euro
El tipo de cambio euro-peso mostró una tendencia positiva durante los últimos dos días. Este comportamiento sugiere un interés creciente por la moneda europea entre los participantes del mercado local, aunque la paridad aún se mueve dentro de un rango influido por factores externos.
En la última semana, el euro registró un avance de 1.78%. Sin embargo, en el comparativo de los últimos doce meses la moneda europea todavía presenta una caída de -1.67%, una señal de que el repunte reciente no ha logrado revertir por completo el desempeño negativo acumulado.
Volatilidad y contexto internacional
La volatilidad del tipo de cambio se situó en 13.92%, una cifra muy por encima del nivel de referencia de 6.03%. Esa diferencia indica que los movimientos en la paridad euro-peso son más amplios de lo habitual y que el mercado atraviesa un periodo de inestabilidad.
En el plano internacional, la inflación de Estados Unidos dada a conocer el 14 de octubre alcanzó 2.60%, por arriba de las previsiones. Al mismo tiempo, el par EUR/USD recuperó niveles superiores a 1.12, lo que llevó a los mercados a reconsiderar el ritmo de los posibles recortes de tasas de la Reserva Federal.
Estos factores globales tienen implicaciones para las monedas emergentes, incluido el peso mexicano, porque las decisiones de política monetaria en Estados Unidos condicionan los flujos de capital y la percepción de riesgo sobre los activos denominados en pesos.
Qué esperar en el corto plazo
La combinación de un repunte de dos días y una volatilidad superior al promedio abre la puerta a movimientos relevantes en la paridad euro-peso durante las próximas jornadas. El avance reciente de la moneda europea contrasta con su saldo anual negativo, lo que refleja que el tipo de cambio todavía no encuentra una dirección sostenida.
Los participantes del mercado seguirán atentos a la evolución del dólar y a las señales de la Reserva Federal. Mientras tanto, la moneda europea muestra un repunte de corto plazo, pero la elevada volatilidad sugiere que la estabilidad cambiaria aún no está garantizada.
Fuentes y referencias