La mañana del 14 de octubre, Francisco Alberto Salcido Rivera, conocido como “Pancho Salcido”, fue asesinado a balazos en el centro de Escuinapa, Sinaloa. El ataque ocurrió justo afuera del negocio de frutas y verduras de su esposa, en un hecho que dejó ilesa a su hija menor de edad y reactivó la alarma por la violencia que azota al municipio.
- Punto clave 1: Salcido Rivera encabezó la Asociación Ganadera Local entre 2018 y 2020; su trayectoria pública documentada se concentra en ese cargo.
- Punto clave 2: El homicidio se registró alrededor de las 11:00 a.m., cuando la víctima descendió de una camioneta frente al local familiar.
- Punto clave 3: La Fiscalía de Sinaloa no reportó detenciones ni un móvil confirmado hasta el cierre de la información.
El ataque contra el exdirigente ganadero
La agresión se produjo sobre la calle Severiano Moreno, entre Francisco Pérez y Centenario, a pocos metros de instalaciones del DIF Municipal y de una guardería. Salcido Rivera llegó al establecimiento acompañado de una menor, identificada como su hija, quien presenció el ataque y sufrió una crisis nerviosa, aunque no resultó herida. La organización que dirigió agrupa a productores pecuarios de la región y concentra buena parte de la actividad económica ligada al campo; sin embargo, su trayectoria pública se limita a su paso por ese gremio, sin registros adicionales conocidos de actividad política o empresarial.
De acuerdo con reportes locales, los agresores abrieron fuego apenas la víctima bajó del vehículo; las puertas delanteras de la camioneta quedaron abiertas tras la agresión. Paramédicos confirmaron que el exlíder ganadero ya no tenía signos vitales. Una mujer que se encontraba en el lugar también fue trasladada a un centro médico por crisis nerviosa, sin que las autoridades dieran a conocer su identidad.
La atención de emergencia enfrentó un retraso porque la unidad de Cruz Roja se encontraba fuera de servicio debido a un traslado médico previo. Minutos después, corporaciones locales acordonaron la zona; al sitio acudieron elementos de la Policía Municipal, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional. Agentes y peritos de la Fiscalía de Sinaloa realizaron las diligencias y ordenaron el traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense. La carpeta de investigación abierta por el caso permanecía en etapa inicial y sin detenciones reportadas.
Una cadena de homicidios en el municipio
El crimen contra Salcido Rivera ocurrió apenas tres días después del asesinato del coordinador municipal de Protección Civil, Jesús Francisco López Bibriesca, registrado la tarde del domingo 11 de octubre en la cabecera municipal. El funcionario había recorrido albergues en Teacapán e Isla del Bosque junto con el alcalde Víctor Manuel Díaz Simental, como parte de labores preventivas por el acercamiento del huracán Simon. Hombres armados lo interceptaron y le dispararon cuando intentó huir a pie; en la escena se localizaron casquillos calibre nueve milímetros.
La violencia contra figuras vinculadas al Ayuntamiento no fue aislada. El 3 de septiembre, Carolina Irasema Beltrán Romero, empleada municipal y maestra de educación especial, fue asesinada cuando salía de su domicilio rumbo al trabajo. Tras ese homicidio, el Ayuntamiento canceló los festejos públicos por el 111 aniversario de la municipalización, citando “causas de fuerza mayor”; la conmemoración se redujo a un acto cívico interno.
Días antes, el 31 de agosto, se confirmó el hallazgo sin vida de Miguel Antonio Zazueta Páez, subdirector de Tránsito Municipal. Otro mando, el subdirector operativo de Seguridad Pública Esteban Gutiérrez Mazariegos, murió el 31 de marzo en una emboscada contra dos unidades oficiales en la carretera Mazatlán-Tepic, a la altura de la comunidad de Tecualilla. La Fiscalía de Sinaloa investiga todos estos casos como hechos distintos, sin que se haya vinculado públicamente un expediente con otro.
Medios locales documentaron además los homicidios de un mecánico, un trabajador de un expendio de cerveza y dos mujeres identificadas como Renata, estilista, y Lucero, empleada de un negocio de comida. La escalada se produjo días después de que la gobernadora Graciela Domínguez Nava encabezara las Jornadas de Paz y la Mesa por la Paz y Justicia para las Mujeres; desde entonces se contabilizaron siete muertes violentas en Escuinapa.
Proyecciones periodísticas señalan que octubre cerraría con 246 muertes violentas en Sinaloa y un acumulado de 4,035 desde el 9 de septiembre de 2024, con un promedio de 5.3 homicidios dolosos diarios. En Escuinapa se registraron más de 16 feminicidios desde junio, seis de ellos solo en septiembre. Otro conteo independiente ubicó en 121 los feminicidios acumulados en Sinaloa durante 2026, con la advertencia de que se trata de una cifra distinta a los registros oficiales.
Detención de un presunto operador criminal
En paralelo, autoridades federales informaron la captura de José Luis “N”, alias “Wicho”, en la sindicatura de Villa Unión, municipio de Mazatlán. El arresto se realizó el 13 de octubre durante un operativo de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano, en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, según la Defensa Nacional.
Las autoridades identificaron al detenido como presunto operador financiero y logístico de la organización delictiva Los Rugrats, afín a la facción de Ismael “El Mayo” Zambada dentro del Cártel del Pacífico. Además, “Wicho” es requerido por el Distrito Central de California, en Estados Unidos, por una acusación relacionada con posesión de cocaína con fines de distribución. En el operativo se aseguraron armas, droga, dinero en efectivo y un vehículo, puestos a disposición de la Fiscalía General de la República.
El homicidio de Pancho Salcido se produjo así en medio de una de las rachas de violencia más intensas enfrentadas por Escuinapa en el año. La Fiscalía de Sinaloa mantiene abiertas las investigaciones, sin que hasta el momento exista un responsable identificado públicamente por la muerte del exlíder ganadero.