Manual de vacunación contra mpox en México

Publican manual para arrancar vacunación contra mpox en siete estados de México

Resumen: El CENSIDA presentó una guía para aplicar el biológico de forma focalizada y cortar cadenas de contagio; la Ciudad de México encabeza la asignación con 1,340 frascos.

Creado: 2026-10-15 por

El sistema nacional de salud dio un paso más en la respuesta a la transmisión de mpox al publicar un manual técnico que fija las reglas para iniciar la vacunación focalizada en los territorios con mayor carga de contagios. La medida se da en un contexto donde México acumula 5 mil 72 casos confirmados y 42 defunciones asociadas a la enfermedad hasta la semana epidemiológica 36 de 2026, de acuerdo con el documento elaborado por el Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/SIDA y Hepatitis (CENSIDA).

  • Vacunación postexposición: contactos estrechos sin síntomas de casos probables o confirmados deberán recibir la dosis idealmente en los primeros cuatro días y hasta 14 días después.
  • Prevención primaria focalizada: personas de 18 años o más con mayor probabilidad de exposición durante los seis meses previos, incluyendo ITS diagnosticada, dos o más parejas sexuales, sexo grupal, trabajo sexual o contacto con redes afectadas.
  • Distribución inicial: siete entidades concentrarán las primeras dosis: Ciudad de México, Estado de México, Jalisco, Quintana Roo, Nuevo León, Yucatán y Veracruz.

Dos vías de aplicación y dosis reducida

El manual integra la vacunación con la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico, el rastreo de contactos, la atención clínica y el seguimiento de la seguridad de las dosis. La estrategia contempla dos caminos: la protección preventiva después de una exposición y la vacunación primaria para personas con condiciones que indican mayor probabilidad de contacto con el virus.

El esquema establecido consta de dos aplicaciones de la vacuna MVA-BN, separadas por un intervalo mínimo de 28 días. Cada dosis será de 0.1 mililitros por vía intradérmica, una alternativa distinta al registro sanitario mexicano que contempla 0.5 mililitros por vía subcutánea. Por esa razón, el uso será excepcional y temporal, únicamente mientras haya disponibilidad limitada del biológico.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios señaló, mediante un oficio citado en el manual, que no existe impedimento normativo para incorporar esta vía bajo esas condiciones. Antes de cada aplicación se deberá recabar consentimiento informado por escrito e informar sobre las diferencias respecto al registro sanitario, los límites de la evidencia disponible y las posibles reacciones locales como dolor, enrojecimiento, endurecimiento, comezón, manchas en la piel o pequeños nódulos que pueden persistir durante meses.

Distribución de frascos y capacidad de dosis

La existencia nacional descrita es de 2 mil 800 frascos monodosis. De ellos, 40 permanecerán bajo resguardo y no se considerarán disponibles para aplicación. Los 2 mil 760 frascos asignados a las entidades podrían rendir, en términos teóricos, entre 11 mil 40 y 13 mil 800 aplicaciones intradérmicas, equivalentes a entre 5 mil 520 y 6 mil 900 esquemas completos antes de descontar pérdidas.

La Ciudad de México recibirá la mayor asignación, con mil 340 frascos; le siguen el Estado de México, con 440, y Jalisco, con 320. Quintana Roo tendrá 260 frascos; Nuevo León, 160; Yucatán, 120, y Veracruz, 120. La asignación podrá modificarse si la vigilancia epidemiológica identifica un aumento sostenido de la transmisión, conglomerados o una mayor necesidad de vacunación postexposición en otras entidades.

Las siete entidades priorizadas concentran 86.2% de los casos acumulados entre 2022 y la semana epidemiológica 36 de 2026. Durante 2025 y 2026, esos mismos estados reunieron 88.6% de los contagios registrados.

Perfil epidemiológico y vigilancia de variantes

El análisis incluido en el manual muestra una concentración demográfica marcada. De los 5 mil 72 casos confirmados acumulados, 4 mil 926 fueron registrados en hombres y 146 en mujeres, es decir, 97% y 3%, respectivamente. En 2026 no se habían confirmado casos en mujeres hasta la semana epidemiológica 36. El grupo de 20 a 44 años concentró 86% de los casos y se confirmaron 27 contagios en menores de 15 años.

La transmisión ocurre predominantemente por contacto sexual y contacto directo piel con piel dentro de redes de hombres. Además, 57% de los casos confirmados correspondió a personas que viven con VIH. En cuanto a la mortalidad, 41 de las 42 defunciones ocurrieron en hombres y 34 de las personas fallecidas, equivalentes a 81%, vivían con VIH. La mayor carga de muertes se ubicó entre los 39 y 52 años, mientras que Quintana Roo y Ciudad de México concentraron el mayor número acumulado de decesos.

El documento precisa que el mayor riesgo de enfermedad grave no corresponde al VIH por sí mismo cuando existe control inmunovirológico, sino a la inmunosupresión avanzada, al diagnóstico tardío, a la falta de tratamiento antirretroviral o a una carga viral no suprimida. La estrategia incluye la oferta voluntaria de una prueba de VIH; aceptarla o rechazarla no condicionará el acceso a la vacunación ni a la atención clínica.

El clado IIb continúa como el principal asociado a la transmisión sostenida en México. Sin embargo, entre la semana epidemiológica 1 de 2025 y la semana 36 de 2026 se identificaron cinco casos del clado Ib: uno en Guerrero, dos en Ciudad de México, uno en Puebla y uno en Sonora. Tres de esos casos tenían antecedente de viaje; los cinco evolucionaron favorablemente, sin hospitalización ni casos secundarios identificados.

La puesta en marcha de la vacunación focalizada dependerá de que la operación mantenga precisión: llegar a tiempo a los contactos, completar los esquemas iniciados, resguardar las dosis disponibles y sostener la vigilancia en los territorios donde la mpox continúa teniendo mayor presencia.

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