El boxeo mexicano tiene en Emanuel “Vaquero” Navarrete a uno de sus rostros actuales. A sus 31 años, el originario de San Juan Zitlaltepec, Estado de México, presume los cinturones superpluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), y se prepara para un combate que podría dejarlo como monarca unificado de las 130 libras.
- Próximo reto: enfrentará a O’Shaquie Foster el sábado 24 de octubre en el Frost Bank Center, en Texas.
- Títulos en juego: Navarrete expondrá el OMB y el FIB, mientras Foster pondrá en disputa el cinturón CMB superpluma.
- Historia de resistencia: el Vaquero estuvo cerca de abandonar el boxeo en sus inicios y trabajó como albañil antes de consolidarse.
- Récord profesional: suma 40 victorias, un empate, dos derrotas y un combate sin resultado en 44 presentaciones.
Un retiro que nunca se concretó
La carrera de Navarrete pudo terminar antes de despegar. El propio peleador reconoció que en sus primeros años no tenía la intención de dedicarse al boxeo, al grado de plantearle su retiro a una figura del boxeo mexicano.
“Él me decía: ‘Oye Juan, yo no quiero ser boxeador. Yo no quería ser boxeador y me voy, ya estoy a punto de retirarme’”, recordó Juan Manuel “Dinamita” Márquez.
La respuesta del expúgil fue contundente y, de acuerdo con su relato, ayudó a cambiar la decisión del originario del Estado de México.
“Yo le dije al Vaquero: ‘No, vas a cometer un gran error hermano’. A ver, primero uno quiere ser boxeador y ya esto es prácticamente natural, ya lo traes en la sangre”, agregó Juan Manuel Márquez.
De la construcción a los campeonatos
Antes de enfocarse por completo en el pugilismo, Navarrete combinó la práctica del boxeo con el trabajo de albañil en el negocio familiar de construcción. Su primer contacto con el deporte llegó entre los 7 y 8 años, aunque al inicio solo acompañaba a sus hermanos.
“Iban mis hermanos y luego nada más asistía por ir a echar desastre y no estar en la casa”, contó el Vaquero. “Le dije a mi papá: ‘Ya quiero entrar’. Ya cuando entré ya no quería ir y mi papá me exigió seguir practicando el boxeo”.
A nivel amateur acumuló más de 100 combates, varios de ellos ante rivales de mayor edad. Esa experiencia, según el propio Navarrete, le permitió descubrir su talento incluso en semanas en las que no entrenaba.
“Entre los 13 y 14 años peleaba con tipos de 22, 25 años, ya fuertes, grandes, y ahí me di cuenta de que lo hacía bien”, comentó.
El salto al profesionalismo llegó en febrero de 2012 con un triunfo frente a Misael Ramírez. Desde entonces, el Vaquero conquistó el título supergallo de la OMB, que retuvo entre 2018 y 2020; el pluma de la OMB, con defensas exitosas entre 2020 y 2023; y el superpluma de la OMB en 2023. En 2026 sumó el campeonato FIB al vencer por nocaut técnico a Eduardo “Sugar” Núñez el 28 de febrero.
Unificación en Texas
La siguiente parada del mexicano será en territorio estadounidense. Navarrete viajará a Texas para medirse ante O’Shaquie Foster en el Frost Bank Center, también señalado como Alamodome, con el objetivo de unificar los campeonatos superpluma.
De acuerdo con los datos del combate, Navarrete arriesgará los cinturones de la OMB y la FIB, mientras que Foster expondrá el cetro del CMB en la categoría de las 130 libras. El combate representa una oportunidad para que el boxeador mexicano sume un nuevo capítulo a una trayectoria que estuvo a punto de no existir.
La consistencia del Vaquero lo ha convertido en un referente del pugilismo nacional. Su imagen con sombrero de vaquero y su estilo de golpeo frecuente lo distinguen en el ring, pero su historia también deja claro que la disciplina fue clave para transformar una vocación vacilante en una carrera de élite.