El rechazo mayoritario a la propuesta de incremento salarial no detuvo la movilización del personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Trabajadores del organismo convocaron a una nueva marcha nacional para el próximo miércoles 21 de octubre, con la que mantendrán la presión mientras avanzan las conversaciones con la representación sindical y las autoridades.
- Nueva protesta: Trabajadores del IMSS alistan una segunda movilización nacional el 21 de octubre.
- Oferta rechazada: La propuesta contemplaba 2.9% directo al salario tabular y 3.9% en prestaciones, para un total de 6.8%.
- Exigencia principal: Los inconformes demandan 10% directo al salario y mejoras en las condiciones laborales.
Movilización pese a la mesa de negociación
El anuncio fue realizado por uno de los participantes en las movilizaciones del personal, quien subrayó que la aceptación de iniciar conversaciones sobre el salario no implica que las protestas se detengan. Los organizadores adelantaron que en los próximos días darán a conocer más detalles sobre la convocatoria.
La movilización será la segunda protesta nacional de los trabajadores del Seguro Social, en medio del desacuerdo por el aumento salarial y de las exigencias para mejorar las condiciones laborales. La convocatoria se dio a conocer después de que la mayoría de los trabajadores rechazó, mediante una consulta, la propuesta de incremento presentada durante las negociaciones con el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
La oferta rechazada contemplaba un incremento directo de 2.9% al salario tabular y otro de 3.9% en prestaciones, lo que representaba un aumento total de 6.8%. Sin embargo, la mayoría de los participantes en la votación se pronunció en contra de aceptarla.
Las demandas de los trabajadores
Entre las principales exigencias de los trabajadores inconformes se encuentra un incremento directo de 10%, además de mejoras en las condiciones generales de trabajo. La agenda de las protestas incluye los siguientes puntos:
- Aumento salarial: los inconformes solicitan un incremento directo de 10%, superior al 2.9% propuesto al salario tabular.
- Condiciones laborales: demandan mejoras para el personal que presta servicios en el instituto.
- Negociación: buscan que las autoridades y la representación sindical retomen el diálogo para revisar la propuesta.
- Movilizaciones: los trabajadores anunciaron que mantendrán las protestas mientras continúan las conversaciones.
La respuesta del Gobierno federal y del IMSS
Este jueves 15 de octubre, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el director general del IMSS, Zoé Robledo, revisará las posibilidades presupuestales para presentar una nueva oferta a los trabajadores. La mandataria explicó que el análisis busca encontrar alternativas que permitan mejorar tanto los salarios como las condiciones laborales, aunque señaló que cualquier ajuste deberá mantenerse dentro de las posibilidades financieras del instituto y del Gobierno federal.
Por su parte, Zoé Robledo anunció que se instalará una mesa de trabajo con el SNTSS para analizar opciones y construir una propuesta distinta a la que fue rechazada. El funcionario indicó que las autoridades respetarán la decisión expresada por los trabajadores mediante la consulta y buscarán responder a sus demandas.
Protesta sin fines partidistas
Pese a la disposición de las autoridades para revisar el ofrecimiento salarial, los inconformes anunciaron que continuarán con sus movilizaciones. La marcha del 21 de octubre forma parte de esa postura y busca mantener la presión durante el proceso de negociación.
En su pronunciamiento, el trabajador que dio a conocer la convocatoria rechazó que la movilización tenga una finalidad partidista.
“Yo sí quiero rectificarles y en efecto, ahí sí coincido con mis compañeros: aquí no hay partidos”, afirmó.
Hasta el momento del anuncio, los convocantes señalaron que darán a conocer posteriormente más información sobre la organización de la protesta nacional. Mientras tanto, el IMSS y la representación sindical deberán avanzar en la revisión de las demandas y las alternativas de incremento salarial, en un proceso que permanece abierto tras el rechazo de la propuesta inicial.
El desenlace de la mesa de trabajo y la capacidad del instituto para presentar una alternativa viable definirán si la movilización del 21 de octubre se traduce en un nuevo punto de presión durante una negociación que todavía no cierra.