Un doble homicidio en Oaxaca destapó el funcionamiento de una red de financiamiento informal: la noche del 3 de octubre, Jesús Alvarado Carrera, conocido como “El Chuy”, y su esposa Rosalba Sánchez fueron atacados a balazos mientras viajaban en motocicleta por la colonia Ejidal, en la agencia municipal de San Martín Mexicápam. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó que el móvil fue una venganza por un adeudo de 50 mil pesos.
- Víctimas: Jesús Alvarado Carrera, “El Chuy”, vendedor de elotes, y su esposa Rosalba Sánchez fallecieron por impactos de arma de fuego la noche del 3 de octubre.
- Móvil del crimen: el fiscal general Bernardo Rodríguez Alamilla señaló que el ataque derivó de un adeudo de 50 mil pesos dentro de una red de préstamos gota a gota.
- Investigación: existen autores materiales e intelectuales identificados, aunque sus nombres no se han revelado y no se reportan detenciones.
El ataque en San Martín Mexicápam
De acuerdo con la reconstrucción oficial, la agresión ocurrió alrededor de las 21:50 horas en la calle Fresnos. Dos sujetos a bordo de una motocicleta siguieron a la pareja antes de disparar: Jesús recibió un impacto en la espalda y Rosalba en la cabeza. Videos de cámaras de seguridad mostraron el seguimiento previo y forman parte del expediente presentado por el Ministerio Público.
Los presuntos agresores ya fueron identificados, aunque sus nombres no se difundieron en conferencia de prensa. Rodríguez Alamilla explicó que el crimen respondió a una venganza por 50 mil pesos vinculada con una célula dedicada a préstamos gota a gota.
De víctima a prestamista: la estructura financiera
El caso exhibe cómo operaba una red de financiamiento informal en Oaxaca. Jesús y Rosalba otorgaban créditos a conocidos y a pequeños comerciantes, mientras que una red de prestamistas y extorsionadores los financiaba a ellos. Esa red, según precisó el fiscal, recibe protección de la Alianza de Sindicatos y Asociaciones del Estado de Oaxaca (ASAEO).
Una cuenta bancaria a nombre de la suegra recibía los recursos que la célula delictiva entregaba al comerciante. La madre de Rosalba también forma parte de la investigación. Con la participación de las tres personas se constituyó una empresa denominada FemCapital Financiera, la cual ya forma parte de las diligencias del Ministerio Público.
Jesús comenzó como solicitante de créditos dentro de la red, pero después se convirtió él mismo en prestamista.
“En un primer momento lo consideramos como víctima de esta serie de acciones de gota a gota, pero después, hay que señalarlo, él mismo se convirtió en un prestamista”, declaró Rodríguez Alamilla.
La operación manejaba montos de entre 20 mil y 50 mil pesos. El dinero se depositaba en la cuenta de la suegra y después se prestaba en cantidades menores, con cuotas diarias o semanales. En el teléfono de Jesús se hallaron registros de cobros por 50 mil pesos, notas de remisión donde aparecía como cliente y libretas de cobranza llevadas por Rosalba.
El esquema incluía amenazas directas: de acuerdo con el fiscal, Jesús recorría personalmente a otras personas para ejercer actos de violencia contra quienes no pagaban.
Audios, videos y responsables identificados
Entre las pruebas difundidas por la Fiscalía figuran audios en los que El Chuy amedrenta a sus clientes. El mismo día del ataque, a las 11:21 horas, envió una grabación en la que un hombre identificado como “Gus”, a quien llamaba “Padrino”, le reclamaba el pago de 50 mil pesos. Otra grabación lo registra exigiendo a una persona identificada como Gabriel el pago de una deuda, con la advertencia de que acudiría a su domicilio si no recibía el dinero.
Las autoridades precisaron que ese material por sí solo no establece quién ordenó ni quién ejecutó el homicidio. Sin embargo, el fiscal aseguró que ya existen autores materiales e intelectuales plenamente identificados.
“Se tiene plenamente identificados a los autores materiales e intelectuales”, refirió Rodríguez Alamilla.
También existe un video en el que aparecerían las personas que privaron de la vida a la pareja. No se revelaron identidades ni se confirmaron detenciones; la Fiscalía no ha informado públicamente sobre arrestos relacionados con el doble homicidio.
El negocio de Jesús, Elotes El Chuy, tenía un puesto fijo en el Centro Histórico de Oaxaca y reunía a más de 150 mil seguidores en redes sociales, un contraste que subraya el alcance de estas redes en entornos cotidianos. La investigación continúa para deslindar responsabilidades, mientras el caso de Jesús y Rosalba evidencia cómo un adeudo de 50 mil pesos puede escalar hasta un desenlace fatal dentro del sistema de préstamos gota a gota.