El Gobierno de México convertirá la antigua mansión de Arturo “El Negro” Durazo, exjefe de la Policía del Distrito Federal, en un espacio educativo. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que el conjunto de inmuebles albergará una nueva sede de la Universidad Nacional Rosario Castellanos y del Bachillerato Nacional en la Ciudad de México, al referirse al predio como “un monumento a la corrupción”.
- Instrucción directa: El Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado entregará todo el conjunto de inmuebles que conforman la propiedad conocida como Casa Tlalpan.
- Extensión y lujos: El terreno reúne casa principal, discoteca, hemiciclo con esculturas romanas, helipuertos, caballerizas, plazas de toros, galgódromo, casino, alberca, campo de tiro, dos lagos artificiales, sala para autos de colección, invernadero y canchas deportivas.
- Presencia académica previa: Una parte del inmueble seguirá vinculada a la Academia Mexicana de las Ciencias, que operará en un espacio distinto.
Infraestructura asegurada por la vía fiscal
Mónica Fernández Balboa, directora general del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, explicó que la propiedad fue cedida al gobierno como pago a favor de la nación mexicana, después de que el exfuncionario fuera señalado por defraudación fiscal. De acuerdo con la funcionaria, los bienes fueron restituidos al patrimonio federal tras identificarse operaciones ilegales para encubrir su origen y conservar su posesión.
“Durante años, esta propiedad fue símbolo de opulencia, del abuso de autoridad y del dispendio de recursos públicos que caracterizó esos tiempos. Quienes se prestaron a la simulación y realizaron diversas operaciones ilegales para encubrir su origen y conservar la posesión de estos inmuebles fueron descubiertos, lo que permitió que estos bienes fueran restituidos al patrimonio federal”, declaró en la conferencia La Mañanera del Pueblo.
Casa Tlalpan, con nuevo fin educativo
La directora general detalló que, por instrucción de la presidenta, la dependencia entregará “todo el conjunto de inmuebles” que actualmente se conoce como Casa Tlalpan para la nueva universidad. El catálogo de instalaciones muestra la magnitud del predio: además de la residencia principal, incluye espacios para el entretenimiento, el deporte y el resguardo de automóviles de colección.
El anuncio se realizó en el marco de la conferencia matutina, donde Sheinbaum Pardo calificó la propiedad como un monumento a la corrupción. La transformación del lugar forma parte de los esfuerzos del gobierno federal para dar un uso público a bienes recuperados.
La Academia Mexicana de las Ciencias continuará
Fernández Balboa recordó que una parte del predio se destinó a la Academia Mexicana de las Ciencias. Aclaró que esta institución conservará su operación, pero será reubicada en un espacio “más acorde a sus funciones”.
Con esta decisión, el gobierno federal convierte un conjunto inmobiliario asociado históricamente al abuso de autoridad en un punto de formación académica para la capital del país. El anuncio pone el foco en la expansión de la Universidad Nacional Rosario Castellanos y del Bachillerato Nacional, con la entrega del inmueble y el cambio de uso del predio como ejes centrales.