La relación aérea entre México y Estados Unidos dio un giro relevante este viernes, luego de que las autoridades mexicanas confirmaran la eliminación de restricciones que impedían a las aerolíneas nacionales abrir nuevos vuelos hacia territorio estadounidense desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
De acuerdo con un comunicado del Gobierno de México, la medida es resultado del trabajo coordinado entre ambos países y del cumplimiento de compromisos bilaterales en materia de aviación, lo que fortalece la conectividad aérea entre las dos naciones de América del Norte.
- Fin de restricciones: El Departamento de Transporte de Estados Unidos revocó la Orden 213-2, con efecto inmediato, para permitir nuevas rutas y frecuencias desde el AICM y el AIFA.
- Diálogo bilateral: La decisión se sustenta en el Memorándum de Consultas firmado en mayo de 2026 y en la cooperación técnica entre ambos gobiernos.
- Asignaturas pendientes: La AFAC aún debe atender 21 observaciones de la FAA, con una visita de revisión prevista en diciembre y un resultado de auditoría en febrero de 2027.
El fin de las restricciones y la nueva etapa bilateral
Las autoridades mexicanas detallaron que la revocación fue determinada por el Departamento de Transporte (DOT) de Estados Unidos y tiene efecto inmediato. Con esta decisión, las aerolíneas mexicanas quedan en condiciones de desarrollar rutas y frecuencias desde el AICM y el AIFA hacia el mercado estadounidense.
“Como resultado del trabajo coordinado entre el Gobierno de México y el de Estados Unidos, así como de los avances alcanzados en el cumplimiento de los compromisos bilaterales en materia de aviación, el día de hoy el Departamento de Transporte (DOT) de Estados Unidos determinó revocar las restricciones que impedían a las aerolíneas mexicanas la apertura de nuevos vuelos desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México hacia Estados Unidos”, explicaron las autoridades mexicanas.
El ejecutivo federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, subrayó que la determinación constituye un avance significativo para la conectividad aérea y refleja la voluntad de ambos gobiernos de transitar hacia una nueva etapa de la relación bilateral en aviación, basada en el diálogo, el respeto a la soberanía, la cooperación institucional y las mejores prácticas internacionales.
El acuerdo también deja sin efecto de manera automática la Orden 213-2, mediante la cual el Departamento de Transporte estadounidense había restringido operaciones existentes, propuestas y futuras de transportistas mexicanos. El proceso se remonta al Memorándum de Consultas suscrito en mayo de 2026, a partir del cual México ha avanzado en los compromisos asumidos.
La administración mexicana agregó:
“México continuará trabajando con las autoridades estadounidenses para fortalecer la conectividad entre ambos países y generar mayores oportunidades para pasajeros, trabajadores y aerolíneas, así como para consolidar un sistema de aviación seguro, competitivo, moderno y confiable”.
AFAC y las 21 observaciones de la FAA
El anuncio llega en un momento en el que la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) todavía tiene pendiente resolver 21 observaciones formuladas por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), derivadas del Programa Internacional de Evaluación de la Seguridad Aérea (IASA).
El pasado 14 de octubre, la AFAC recibió el informe elaborado en agosto por la autoridad estadounidense. Según la dependencia, de los 339 reactivos revisados, la FAA determinó 21 observaciones de carácter técnico-operativo y administrativo, correspondientes a la actualización de normas, circulares y manuales, así como al reforzamiento de programas de inspección, capacitación y personal.
“De los 339 reactivos revisados, la FAA determinó 21 observaciones de carácter técnico-operativo y administrativo, correspondientes a la actualización de normas, circulares y manuales, así como al reforzamiento de programas de inspección, capacitación y personal”, informó la AFAC en un comunicado emitido el día anterior, sin precisar los detalles de cada señalamiento ni las medidas correctivas previstas para atenderlos.
La FAA visitará a la AFAC en diciembre próximo para revisar la atención a las observaciones y, posteriormente, en febrero de 2027, dará a conocer el resultado de la auditoría.
Frente a ese panorama, el Instituto Nacional de Investigaciones Jurídicas-Aeronáuticas (Inija) advirtió que los rubros de inspección, capacitación y personal demandan recursos presupuestarios, tecnológicos y humanos que, a su consideración, la AFAC difícilmente podrá cubrir con la asignación prevista para 2027.
“Esta última parte (inspección, capacitación y personal) son preocupantes. Para solventar dichas observaciones se necesitan suficientes recursos presupuestales, mismos que no tiene ni tendrá la AFAC.”
El Inija también señaló:
“Para inspeccionar se requiere equipo tecnológico de última generación. Para capacitar se necesita contratar expertos y especialistas. Por lo que hace al personal, desde la anterior degradación de categoría, la FAA dejó claro que se les debe mejorar los sueldos”.
El cierre de la restricción abre una ventana de crecimiento para las aerolíneas mexicanas en el mercado estadounidense, pero la supervisión técnica sigue siendo un punto de atención. Mientras el Gobierno de México destaca el fortalecimiento de la relación bilateral, la capacidad de la AFAC para atender las observaciones de la FAA será clave para que la conectividad anunciada se consolide sin nuevos tropiezos en materia de seguridad aérea.