Este viernes, la Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS) anunció la suspensión temporal de sus exportaciones de ganado a Estados Unidos, después de que durante una inspección se detectaran lesiones que podrían corresponder a fiebre aftosa.
La medida responde a un criterio de precaución: la presencia de una lesión de este tipo obliga a notificar a las autoridades sanitarias, conforme a los lineamientos de la Organización Mundial de la Sanidad Animal. Sin embargo, la propia UGRS aclaró que también existe la posibilidad de que se trate de estomatitis vesicular, una enfermedad cuyos signos pueden confundirse con los de la fiebre aftosa.
- Medida preventiva: la UGRS suspendió temporalmente los envíos de ganado a Estados Unidos tras detectar un afta en un animal durante la inspección.
- Protocolo activado: especialistas de la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales tomaron muestras que serán analizadas por Senasica.
- Posible reanudación: si los resultados descartan la fiebre aftosa, las exportaciones podrían reanudarse el martes 20 de octubre.
Protocolo sanitario y devolución del ganado
En un comunicado, la UGRS explicó que la detección se produjo durante la inspección de ganado y que de inmediato se detuvo el proceso de exportación hacia Estados Unidos.
“La UGRS informa a los productores y a la opinión pública que, derivado de la detección de un afta en un animal durante la inspección de ganado, el día de hoy se detuvo de manera temporal el proceso de exportación hacia los Estados Unidos.”
Según el organismo, la decisión se adoptó porque la lesión coincide con los síntomas de la fiebre aftosa, enfermedad catalogada como de reporte obligatorio ante las autoridades sanitarias.
“Esta medida se adopta debido a que la presencia de dicha lesión coincide con los síntomas de la fiebre aftosa, enfermedad catalogada como de reporte obligatorio ante las autoridades sanitarias.”
Como parte de los protocolos establecidos, especialistas de la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA) tomaron una muestra del afta, la cual fue enviada a un laboratorio del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) para descartar la presencia del virus.
Además, la UGRS activó un protocolo preventivo que contempla regresar a su origen a todo el ganado que se encontraba en las estaciones de cuarentena, cerca de 1,300 cabezas. También se estableció un bloqueo temporal de exportación de 60 días para los animales en cuestión a través del Registro Electrónico de Movilización (REMO), mientras personal de la Unión Ganadera realiza labores de limpieza en las instalaciones.
El presidente de la UGRS, Juan Carlos Ochoa Valenzuela, llamó a los médicos veterinarios a reforzar las inspecciones en origen para identificar y reportar oportunamente cualquier hallazgo similar.
“Nuestra administración hace un atento y enérgico llamado a las y los médicos veterinarios para que redoblen sus esfuerzos en las inspecciones en origen, permitiendo identificar y reportar oportunamente este tipo de hallazgos a las autoridades sanitarias”, indicó.
Fiebre aftosa: antecedentes en México
La fiebre aftosa es una enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta al ganado bovino y a otros animales de pezuña hendida, como porcinos, ovinos y caprinos. De acuerdo con médicos veterinarios, no se trata de una zoonosis, es decir, no se transmite a los seres humanos.
En México, la enfermedad fue erradicada en 1955, luego de un brote originado por ganado importado desde Brasil en 1947. Para alcanzar esa condición sanitaria se aplicaron más de 60 millones de vacunas y se sacrificó a un millón de cabezas de ganado.
Posible reanudación de exportaciones
La UGRS señaló que, si los resultados de laboratorio descartan la presencia de fiebre aftosa, las actividades de exportación podrían reanudarse el próximo martes 20 de octubre. La pausa se da en un contexto de cierres intermitentes por casos de gusano barrenador, lo que añade presión a los productores sonorenses.
El episodio confirma la sensibilidad del comercio ganadero entre México y Estados Unidos ante eventos sanitarios. La activación de protocolos y la toma de muestras buscan evitar que una sospecha se convierta en una restricción prolongada para uno de los principales estados exportadores del país.