La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) incluyó a la Nanotecnología dentro de las licenciaturas proyectadas para la nueva Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Suroriente, un plantel anunciado el 14 de octubre de 2026 por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, y el rector Leonardo Lomelí Vanegas. Esta disciplina científica trabaja con la materia a escalas extremadamente pequeñas y concentra aplicaciones en sectores como la medicina, la electrónica y la generación de energía.
- Nueva sede: la ENES Suroriente tendrá capacidad para recibir hasta 20 mil estudiantes y contempla carreras de alta demanda, entre ellas Medicina, Ciencia de Datos y Nanotecnología.
- Escala de trabajo: la nanotecnología opera con estructuras de entre uno y 100 nanómetros; un nanómetro equivale a una milmillonésima de metro.
- Formación interdisciplinaria: combina matemáticas, física, química, biología, ingeniería y ciencia de materiales para diseñar soluciones tecnológicas.
De qué se encarga la Nanotecnología
La nanotecnología estudia, diseña y manipula materiales y estructuras a escala nanométrica, que normalmente abarca entre uno y 100 nanómetros. Un nanómetro corresponde a una milmillonésima de metro, una dimensión tan reducida que exige instrumentos especializados para observar y analizar la materia.
A ese nivel, algunas sustancias pueden exhibir propiedades físicas, químicas, ópticas o eléctricas distintas de las que muestran en tamaños mayores. Por ello, la disciplina no se limita a reducir objetos: busca comprender el comportamiento de la materia en esa escala y aprovechar sus características para crear soluciones tecnológicas.
La Oficina Nacional de Coordinación de Nanotecnología de Estados Unidos ubica a esta área con aplicaciones en la medicina, la informática, la energía, la seguridad alimentaria y las ciencias ambientales.
Áreas de conocimiento que intervienen
- Matemáticas: desarrollan modelos, cálculos y análisis del comportamiento de los sistemas físicos.
- Física: ayuda a comprender las propiedades de la materia y la energía en escalas muy pequeñas.
- Química: estudia composición, estructura y reactividad de sustancias para diseñar nuevos materiales.
- Biología: aporta conocimientos sobre la interacción entre nanomateriales y sistemas vivos.
- Ingeniería: contribuye al diseño de dispositivos, procesos de fabricación y soluciones tecnológicas.
- Ciencia de materiales: analiza y modifica propiedades de sustancias para productos específicos.
Las áreas anteriores describen los conocimientos asociados a la disciplina, pero no constituyen una lista oficial de asignaturas. El programa definitivo que se impartirá en la ENES Suroriente deberá ser confirmado por la UNAM.
Aplicaciones en medicina, electrónica y energía
La nanomedicina investiga materiales y estructuras nanométricas para mejorar herramientas de diagnóstico, desarrollar tratamientos y transportar sustancias terapéuticas. Por ejemplo, hay estudios sobre nanopartículas capaces de llevar medicamentos hacia determinados tejidos o células, y sobre materiales que pueden contribuir a mejorar las tecnologías de imagen médica.
Sin embargo, estos trabajos no implican que todos los tratamientos basados en nanotecnología estén disponibles para pacientes. Su aplicación clínica depende de pruebas de seguridad, eficacia y aprobación regulatoria.
En electrónica, la disciplina aporta al desarrollo de componentes de dimensiones reducidas. El estudio de materiales como el grafeno y otras estructuras nanométricas permite investigar posibilidades para fabricar sensores, transistores y dispositivos flexibles. Ciertos nanomateriales se emplean en pantallas y componentes para modificar propiedades como la conductividad, la resistencia y la respuesta óptica, lo que resulta relevante para la informática, las telecomunicaciones y los equipos portátiles.
En el sector energético, la nanotecnología se investiga para mejorar la eficiencia de los sistemas de almacenamiento y generación de electricidad. Entre las posibles aplicaciones se encuentran materiales para paneles solares, baterías recargables y equipos orientados a reducir pérdidas de energía, así como materiales para mejorar el rendimiento de turbinas eólicas y sistemas de conversión energética. Sus beneficios ambientales dependen de los insumos empleados, los métodos de fabricación, los costos y el impacto a lo largo de su ciclo de vida.
Medio ambiente y proyecto de la ENES Suroriente
La nanotecnología también tiene aplicaciones potenciales en filtros y membranas para separar contaminantes del agua, y en sensores capaces de detectar sustancias en concentraciones bajas. Estas herramientas podrían apoyar nuevas estrategias de tratamiento de agua y vigilancia ambiental, aunque su eficacia depende de cada tecnología y de las condiciones de uso.
La UNAM y el Gobierno de la Ciudad de México presentaron la ENES Suroriente como parte de un proyecto para ampliar el acceso a la educación superior en esa zona de la capital. El gobierno capitalino construirá las instalaciones; la UNAM se encargará de equiparlas y operar el plantel, con una capacidad anunciada de hasta 20 mil estudiantes.
Nanotecnología figura entre las carreras contempladas para la nueva sede, junto con Medicina y Ciencia de Datos. No obstante, al momento del anuncio no se habían publicado todos los detalles sobre la ubicación exacta, la fecha de apertura, los requisitos de ingreso ni el calendario de inscripciones. Quienes tengan interés en esta disciplina deberán estar atentos a las próximas comunicaciones oficiales de la universidad.
La incorporación de Nanotecnología a la oferta proyectada de la ENES Suroriente representa una oportunidad para acercar la formación científica y tecnológica a más jóvenes. Su alcance dependerá de la implementación del proyecto, los recursos disponibles y la publicación de los programas académicos definitivos.