Lola Carrillo Leal, nieta de Lola Beltrán, y su hijo menor reclaman una reparación integral del daño tras el presunto homicidio de Cristian, su pareja, ocurrido hace dos años en el bar El Bandazo, en la alcaldía Cuauhtémoc. La familia anunció que presentó una denuncia contra las personas morales que operarían el establecimiento, al considerar que existieron omisiones durante la noche de la agresión.
- Denuncia contra el bar: La defensa acudió a la fiscalía para señalar a la persona moral encargada del lugar donde se cometió el homicidio.
- Señalamientos a la alcaldía Cuauhtémoc: La representación legal solicita la comparecencia de personal local porque, según su versión, el permiso de impacto zonal ya había vencido.
- Proceso judicial en curso: El presunto autor de los disparos está detenido y el caso se encuentra en etapa de juicio.
Denuncia contra el establecimiento y la autoridad local
En entrevista con Ventaneando, el abogado Juan Carlos Martínez explicó que el caso no se agota con la detención de la persona presuntamente responsable de disparar. La estrategia legal busca que se investigue tanto la actuación del negocio como la de las autoridades de la demarcación.
“Fuimos a la fiscalía a iniciar una denuncia de hechos en contra de la persona moral, la persona que está encargada del lugar donde se cometió el homicidio”
Martínez señaló que también pidieron la comparecencia de personal de la alcaldía Cuauhtémoc, pues el permiso de impacto zonal del bar, de acuerdo con su versión, ya estaba vencido cuando sucedieron los hechos. Por ello, la familia busca conocer por qué El Bandazo continuaba en operación.
“Nosotros nos preguntamos cómo es posible que si está vencido, ha estado en funcionamiento este lugar”
El litigante indicó que Lola Carrillo Leal habría enviado un correo a la alcaldesa para solicitar una reunión; sin embargo, de acuerdo con su versión, la familia no ha sido recibida por representantes de la autoridad local. La denuncia busca que la Fiscalía investigue la posible responsabilidad del establecimiento por las condiciones en que habría operado y por los protocolos de seguridad disponibles esa noche.
Falta de revisión y obligación de seguridad
La defensa plantea que El Bandazo tenía una obligación de cuidado respecto de las personas que ingresaban al lugar. Según el abogado, las imágenes del bar mostrarían que el presunto agresor no fue revisado antes de entrar.
“Ellos en calidad de garantes fallaron, porque incluso si se ven los videos, ellos ni revisaron al muchacho cuando ingresó”
La representación legal pidió que se determine si el establecimiento contaba con detectores de metales y otros mecanismos de seguridad. Martínez sostuvo que esa información deberá sumarse a la carpeta de investigación mediante requerimientos dirigidos a la alcaldía Cuauhtémoc.
El impacto para Lola Carrillo Leal y su hijo
Lola Carrillo Leal explicó que la pérdida de su pareja transformó su proyecto de vida y la crianza de su hijo. Ahora, según relató, debe asumir sola tanto el cuidado cotidiano como las obligaciones económicas del hogar.
“Ha cambiado todo. Desde el simple hecho del plan que tú tienes para criar a un hijo con otra persona, cambia totalmente cuando estás sola”
La denunciante afirmó que el establecimiento no brindó atención directa a su pareja después de la agresión. Dijo que se solicitó una ambulancia, pero cuando el personal médico llegó, Cristian ya no tenía signos vitales.
“Por parte del establecimiento, no. Obviamente sí se le llamó a las ambulancias, pero cuando acudieron él ya no estaba con vida”
Carrillo Leal comentó además que el compañero de su pareja recibió dos impactos de bala y fue trasladado a un hospital, donde fue intervenido quirúrgicamente; según su testimonio, ese hombre sobrevivió a las heridas.
El abogado consideró que el caso debe analizarse con perspectiva de infancia, porque el menor pierde a su padre desde una edad temprana. La familia reclama una reparación del daño que incluya a Lola, a su hijo y a otra persona que resultó lesionada aquella noche.
Mientras el proceso contra el presunto agresor avanza en etapa de juicio, la denuncia contra el bar y la solicitud de que se investigue a la autoridad local mantienen abierta otra vía: determinar si la operación irregular del establecimiento o la ausencia de protocolos de seguridad facilitaron un ataque que dejó a una familia en duelo y a un niño sin su padre.