México acudirá a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2026 (COP31) con avances relevantes en energías renovables y una propuesta de financiamiento, pero con una alerta directa: cumplir sus metas de reducción de emisiones para 2030 y 2035 se ve difícil. Así lo advirtió Adrián Fernández Bremauntz, director ejecutivo de Iniciativa Climática de México (ICM), durante el Pre-COP31: de las metas a la acción, celebrado en Ciudad de México los días 15 y 16 de octubre rumbo a la cumbre climática.
- Avances rumbo a la COP31: México presenta el regreso de las energías renovables con inversión privada y mixta, y el diseño de una Plataforma País para financiar la transición.
- Brecha de emisiones: Modelaciones del INECC estiman que el país debe recortar 225 millones de toneladas de CO2 equivalente para cumplir su meta de reducción del 35% de gases de efecto invernadero.
- Pemex en la mira: Adrián Fernández Bremauntz afirma que no hay avances suficientes en la reducción de emisiones fugitivas de metano y que el gobierno debe exigir resultados a la empresa productiva del Estado.
Dos avances para la agenda climática
De cara a la COP31, que se llevará a cabo del 9 al 20 de noviembre en Antalya, Turquía, México presentará los avances en la reducción de contaminantes como parte de su meta climática para 2030. Fernández Bremauntz consideró que el país puede colocar en la agenda internacional dos puntos relevantes: el regreso de las energías renovables con inversión privada y mixta, y el diseño de una Plataforma País para financiar la transición.
“México ya lanzó renovables, ya está el sector privado, ya está invirtiendo”, expresó el director ejecutivo de ICM.
El directivo señaló que esto evidencia un cambio en la política energética. La nueva ruta contempla proyectos solares y eólicos, reglas para la participación privada y esquemas de inversión compartida entre el Estado y empresas. En paralelo, la Plataforma País de inversiones buscará ordenar las prioridades de financiamiento, identificar cuánto dinero se requiere, qué proyectos deben desarrollarse y de dónde pueden provenir los recursos.
Una brecha de 225 millones de toneladas
Pese a esos avances, el panorama rumbo a 2030 sigue complicado. De acuerdo con modelaciones del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), México tiene una brecha estimada de 225 millones de toneladas de CO2 equivalente para cumplir su meta, que implica reducir 35% de los gases de efecto invernadero. El diagnóstico del ICM coincide con esa cifra y ubica la distancia en sectores como energía, transporte, industria, bosques, agricultura y petróleo y gas.
“En este momento, en México cumplir las metas al 2030 y al 2035 va a estar difícil”, señaló Fernández Bremauntz.
El directivo sostuvo que los avances en generación renovable pueden contribuir a cerrar ese espacio, pero requieren velocidad, financiamiento y regulación. Además, recordó que México ha suscrito la mayor parte de las iniciativas climáticas internacionales y que no necesariamente se han cumplido.
“Hay que monitorear el avance. Como sociedad civil, tenemos que pedirles cuentas”, agregó.
En ese sentido, la Plataforma País tendría que responder a la falta de coordinación: cada proyecto de generación limpia, eficiencia energética o electrificación debería medirse frente a las reducciones necesarias para cumplir la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC).
Pemex, el pendiente que el gobierno debe atender
Fernández Bremauntz colocó a Pemex entre los asuntos que el gobierno federal debe resolver para acercarse a sus metas climáticas. El directivo recordó que México se comprometió a bajar las emisiones fugitivas de metano en el sector petróleo y gas, pero consideró que los avances no son suficientes.
“México se comprometió y dijo: vamos a bajar las emisiones de metano en el sector petróleo y gas. Tenemos una empresa del Estado y no se ha avanzado prácticamente”, sostuvo.
Las emisiones fugitivas se generan por fugas, venteos y quema de gas en instalaciones petroleras, complejos petroquímicos y actividades de producción. Para el director ejecutivo de ICM, su reducción debe integrarse a la estrategia para cumplir la meta nacional de 2030. También planteó que la presidenta Claudia Sheinbaum debe exigir resultados a la empresa productiva del Estado, tal como ocurrió con la Comisión Federal de Electricidad en el impulso a las renovables.
“Así como la presidenta metió en orden a la CFE y a todos aquellos que no querían renovables y que no querían al sector privado, le va a tocar meter en orden a Pemex para que cumpla en su desempeño”, afirmó.
La participación de México en la COP31 se perfila, así, con una agenda de promesas renovadas y un desafío estructural: convertir los anuncios en reducciones verificables. Mientras la inversión privada y la plataforma de financiamiento ofrecen una base, el cumplimiento de la meta a 2030 dependerá de la velocidad con la que se cierren las brechas sectoriales y se eleven los resultados en sectores como petróleo y gas.