El riesgo de la violencia digital dejó de ser un asunto lejano para las familias mexiquenses. Autoridades del Estado de México alertaron que seis de cada 10 víctimas de difusión de contenido íntimo y agresiones en entornos digitales son menores de edad, una cifra que encendió las jornadas de prevención en escuelas de nivel medio superior y superior.
- Punto clave 1: Las autoridades estatales advirtieron que la mayoría de las víctimas de violencia digital son niñas y adolescentes.
- Punto clave 2: La campaña “En Redes No te Enredes” recorrerá planteles de 11 municipios con alerta de género.
- Punto clave 3: La difusión de fotografías íntimas sin consentimiento fue señalada como un delito que debe denunciarse.
Jornadas de prevención en escuelas
La Secretaría de las Mujeres del Estado de México organizó conferencias en preparatorias con la activista Olimpia Coral Melo Cruz, impulsora de la Ley Olimpia y defensora del derecho de niñas y mujeres a vivir sin violencia en los espacios digitales. Las actividades forman parte de la campaña “En Redes No te Enredes”.
La estrategia está dirigida a estudiantes y padres de familia con el objetivo de que identifiquen los riesgos del contacto con desconocidos a través de redes sociales y otros entornos digitales. La intención es que las familias conozcan lo que puede ocurrir detrás del uso cotidiano de los teléfonos celulares.
María Esther Rodríguez Hernández, titular de la Secretaría de las Mujeres estatal, explicó que seis de cada 10 niñas y adolescentes han sido contactadas en internet por extraños que buscan cometer delitos. La funcionaria sostuvo que estas agresiones pueden pasar inadvertidas y poner en riesgo la vida de las víctimas.
“Desafortunadamente es un medio de violencia que a veces no se percibe, pero está presente. Esta violencia puede ocasionar, en algunas ocasiones, hacer desaparecer a una niña o adolescente e incluso encontrarlas muertas”, declaró Rodríguez Hernández.
Alcance en municipios con alerta de género
La activista tenía previsto acudir a escuelas de nivel superior en los 11 municipios del Estado de México con alerta de género. En esos planteles compartiría información sobre los límites en el uso de redes sociales y las medidas para reconocer intentos de engaño.
La primera etapa de la campaña alcanzó a 7 mil adolescentes en 2025. Para ampliar el alcance del mensaje, las autoridades programaron actividades con Olimpia Coral Melo en municipios como Ecatepec, Nezahualcóyotl y Tultitlán. Una de las jornadas se realizó en el plantel Bernardo Quintana del Conalep, en Cuautitlán Izcalli, como parte de las acciones de prevención frente al contacto de menores con personas desconocidas por internet.
La secretaria afirmó que Olimpia Coral Melo podía explicar los riesgos a partir de su propia experiencia con la violencia digital.
“Ella vivió este tipo de violencia digital y por tanto tiene la capacidad para decir en qué debemos tener cuidado. Vivió en carne propia la cuestión de que mostraron fotografías que ella no permitió”, señaló.
La denuncia como herramienta central
Las autoridades subrayaron que las jóvenes no son responsables de que se difundan fotografías íntimas sin su autorización. Rodríguez Hernández sostuvo que estos hechos constituyen un delito y deben denunciarse.
La funcionaria también advirtió que algunos padres entregan teléfonos celulares a sus hijas sin conocer las interacciones que mantienen en internet. Los agresores pueden presentarse como personas interesadas en ellas, decirles que son bonitas o afirmar que están enamorados para después invitarlas a algún lugar. Esas estrategias de engaño, explicó, pueden terminar en el traslado de las menores a otros sitios.
Por ello, la campaña busca que estudiantes y padres identifiquen las señales de riesgo y actúen ante cualquier contacto sospechoso. La difusión de contenido íntimo sin consentimiento, lejos de ser una falta menor, activa mecanismos de protección previstos en la legislación vigente.
La llegada de la campaña a más municipios con alerta de género representa un esfuerzo para convertir la prevención en una práctica cotidiana. Mientras las plataformas digitales facilitan el contacto entre desconocidos, las autoridades insisten en que la vigilancia familiar y la denuncia oportuna pueden interrumpir ciclos de violencia que, en casos extremos, derivan en desaparición o muerte.