El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), encabezado por Zoé Robledo, reportó un subejercicio de 95.6 por ciento en los recursos destinados a la adquisición de bienes muebles, inmuebles e intangibles durante el primer semestre de 2026. De acuerdo con el Informe Financiero del Segundo Trimestre de 2026, la institución solo ejerció 202 millones de pesos de los 4,500 millones que tenía programados para ese rubro entre enero y junio.
- Subejercicio en bienes y equipos: El IMSS presupuestó 4,500 millones de pesos, pero únicamente gastó 202 millones, una reducción de 95.6 por ciento.
- Inversión física a la baja: Se destinaron 4,900 millones de pesos, 38.1 por ciento menos que los 8,100 millones previstos.
- Recortes en limpieza e insumos: En materiales y suministros se dejaron de ejercer 237 millones de pesos, con diferencias en productos de limpieza, insumos de laboratorio y mobiliario.
- Contexto de protestas: Trabajadores sindicalizados del IMSS han denunciado racionamiento de insumos básicos en medio de las políticas de austeridad.
Un gasto 95.6% menor al programado
Según el informe financiero, el IMSS tenía contemplados 4.5 mil millones de pesos para la compra de bienes muebles, inmuebles e intangibles, cifra de la que apenas ejerció 202 millones de pesos. Esto representa una diferencia aproximada de 4.3 mil millones de pesos y equivale a que, de cada 100 pesos programados, la dependencia solo gastó cerca de cuatro pesos.
El subejercicio se concentró especialmente en equipos médicos como tomógrafos, mastógrafos y aparatos de resonancia magnética, rubros en los que la institución no ejerció gasto durante el primer semestre. La información también se vincula con un menor desempeño de la inversión física, que incluye la adquisición de bienes, equipos y otros proyectos de inversión.
El documento del IMSS detalla la variación negativa en el gasto de inversión física:
“Inversión Física: Al cierre del mes de junio, se registró una variación de tres mil 057 millones de pesos, equivalente a -38.1 por ciento respecto del presupuesto aprobado. Esta variación se explica por el subejercicio en el capítulo de Bienes Muebles, Inmuebles e Intangibles (BMI), derivado de la recalendarización de diversos programas plurianuales para la adquisición de equipos electromecánicos.”
Entre enero y junio, el organismo destinó alrededor de 4.9 mil millones de pesos a inversión física, por debajo de los 8.1 mil millones de pesos previstos originalmente, una diferencia de tres mil millones de pesos que, de acuerdo con el propio instituto, se explica por la modificación en el calendario de programas para la adquisición de equipos electromecánicos.
99% de lo pagado proviene de proyectos de 2025
El informe revela además que prácticamente todos los recursos pagados en el rubro de bienes muebles, inmuebles e intangibles corresponden a proyectos iniciados en el ejercicio fiscal 2025, es decir, un año antes del periodo analizado. Así lo explica el IMSS:
“Del monto registrado como pagado al mes de junio, el 99 por ciento corresponde al ejercicio de proyectos plurianuales originados en el ejercicio fiscal 2025 para la adquisición de tomógrafos, mastógrafos y equipos de resonancia magnética, mientras que el 1.0 por ciento restante corresponde al pago de pasivos.”
El documento no precisa cuántos equipos médicos resultaron afectados por la recalendarización, ni permite establecer si hubo retrasos en las entregas o afectaciones directas a los derechohabientes.
Menos gasto en limpieza, laboratorio y mobiliario
El rezago no se limitó a los equipos médicos. En materiales y suministros, el IMSS reportó un gasto 0.4 por ciento menor al programado durante el primer semestre de 2026. De los 55.6 mil millones de pesos previstos para este rubro, la institución solo ejerció 55.4 mil millones, una diferencia de 237 millones de pesos.
La dependencia reconoció que las diferencias se concentraron principalmente en productos de limpieza, accesorios y suministros de laboratorio, así como en mobiliario y equipo administrativo.
“La diferencia se concentra principalmente en las partidas de material de limpieza y materiales, accesorios y suministros de laboratorio y mobiliario y equipo administrativo”, explicó el instituto.
El dato cobra relevancia en el contexto de las protestas contra la política de austeridad, en las que trabajadores del IMSS han señalado el racionamiento de productos de limpieza indispensables para mantener la higiene en las instalaciones médicas. El subejercicio se produce justo cuando miles de trabajadores sindicalizados alzan la voz por los efectos de las restricciones presupuestales en la atención médica y en las condiciones de operación del instituto.