Una grabación difundida en TikTok encendió el debate sobre las condiciones de atención en el Hospital Materno Infantil de Tijuana, luego de que una usuaria mostrara guantes de plástico que, según su testimonio, estaban disponibles para usarse tras un parto. La respuesta del IMSS-Bienestar no se hizo esperar: la institución rechazó que ese material se destine a procedimientos médicos y aseguró contar con insumos estériles para la atención obstétrica.
- Punto clave 1: El IMSS-Bienestar negó que en el Hospital Materno Infantil de Tijuana se utilicen guantes de intendencia para atender partos o recién nacidos.
- Punto clave 2: Jesse Ramírez, autora de la grabación, reiteró su denuncia y afirmó que otros trabajadores del hospital respaldan sus señalamientos.
- Punto clave 3: El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, reconoció incumplimientos de proveedores y desvío ilegal de medicamentos.
La denuncia y la aclaración institucional
La controversia se originó el 19 de octubre, cuando una usuaria publicó un video en el que mostraba unos guantes de plástico y aseguraba que estaban disponibles para utilizarse después de un parto. En la grabación, la mujer cuestionó la seguridad del material y lo comparó con los guantes que se emplean en establecimientos de belleza.
La autora, identificada como Jesse Ramírez, declaró:
“Acabo de tener un parto y vean las mama*** de guantes que tenemos. Dice que estériles, eh. Quieren que te los pongas con técnica estéril”.
“Con esta madre se te va a resbalar un bebé posparto”, agregó.
El video generó críticas en redes sociales sobre las condiciones laborales del personal sanitario y el abasto de materiales en hospitales públicos.
Mediante un comunicado difundido el martes 20 de octubre, el organismo dirigido por Alejandro Svarch explicó que los artículos mostrados en la grabación no están destinados a procedimientos médicos. Se trata, indicó, de guantes utilizados por personal de limpieza, cuya función es distinta de la protección estéril que se requiere durante la atención obstétrica.
“Su presentación como insumos destinados a procedimientos médicos genera, de manera malintencionada, una percepción errónea sobre las condiciones de atención en el hospital”, señaló el IMSS-Bienestar.
La institución subrayó que el hospital dispone de guantes médicos adecuados tanto para procedimientos quirúrgicos como para la atención de recién nacidos. Tras conocer la postura institucional, Ramírez reiteró su denuncia y afirmó que compañeros del hospital respaldan sus señalamientos. “No tengo necesidad de mentir”, declaró.
Hasta ahora, las versiones enfrentadas no han permitido establecer de manera independiente si existió una indicación para utilizar guantes de intendencia durante un procedimiento clínico.
El contexto de desabasto y las cifras oficiales
En medio de las denuncias por carencias hospitalarias, el subsecretario de Salud, Eduardo Clark, reconoció este 20 de octubre que existen problemas relacionados con incumplimientos de proveedores y con el desvío ilegal de medicamentos. Durante la conferencia matutina de Claudia Sheinbaum, el funcionario rechazó atribuir el desabasto de forma generalizada al personal sanitario.
“Nunca diría que los médicos o las enfermeras o el personal de salud son responsables del desabasto”, afirmó.
Clark detalló que hay casos documentados de medicamentos sustraídos de instituciones públicas para ser comercializados de manera ilegal. Ante ello, informó que el Gobierno implementará mecanismos digitales para rastrear los lotes y colocará identificaciones visibles en los medicamentos gratuitos.
En una entrevista con Imagen Radio, el subsecretario precisó que durante el último mes se entregó 87% de los medicamentos previstos para IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar; el 13% restante correspondió a incumplimientos de proveedores.
La disputa entre la denunciante y la institución deja abierto un punto central: si la falta de insumos quirúrgicos es un hecho aislado o parte de un problema estructural en la red hospitalaria. Mientras el IMSS-Bienestar defiende la disponibilidad de material estéril, las cifras del subsecretario Clark confirman que los incumplimientos de proveedores y el robo de medicamentos siguen afectando la operación de los servicios de salud. El caso de Tijuana refleja la presión que enfrenta el sistema público para sostener la confianza de pacientes y trabajadores en medio de versiones encontradas.