Mazatlán, Sinaloa. La detención de Jesús Abraham N, alias “El Talibán”, puso en el centro del expediente a un presunto operador de Los Chapitos señalado por dos hechos que marcaron el inicio del año: el secuestro y asesinato de diez mineros en La Concordia y la desaparición de cuatro turistas del Estado de México. Fue capturado el 17 de octubre en este puerto, en un operativo de inteligencia militar coordinado con la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública estatal.
- Punto clave 1: “El Talibán” fue detenido en Mazatlán con armamento y un vehículo.
- Punto clave 2: Se le vincula con el secuestro y homicidio de 10 mineros en La Concordia.
- Punto clave 3: También se le relaciona con la desaparición de cuatro turistas del Estado de México.
El eslabón operativo de Los Chapitos
Según la Sedena, el detenido era persona de confianza de Juan Benito N, alias “Beny 17”, jefe regional de Los Chapitos con influencia en la sindicatura de Villa Unión, en Mazatlán. Reportes de inteligencia ubican a “Beny 17” dentro de la estructura de Víctor Manuel Barraza Pablos, alias “El 40”, identificado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos como jefe de plaza en ese puerto.
Ese organismo ha señalado a Barraza Pablos por dirigir narcotráfico, asesinatos, secuestros, extorsión y producción de fentanilo. “El Talibán” aparece así como un eslabón operativo dentro de una cadena de mando que conecta a varios jefes regionales. La Sedena no detalló antecedentes penales previos del detenido ni desde cuándo formaba parte de la estructura en el sur de Sinaloa.
Dos operativos coordinados
El despliegue se dividió en dos acciones consecutivas. El 16 de octubre, en El Rosario, fueron detenidos cuatro integrantes de una célula delictiva, entre ellos una persona de nacionalidad colombiana. Ese grupo formaba parte del círculo de seguridad de Óscar Luciano Martínez Larios, alias “El Casco”, jefe señalado de la facción en el sur de la entidad.
La inteligencia obtenida derivó en la captura de “El Talibán” al día siguiente. Participaron Fuerzas Especiales de la Guardia Nacional y del Ejército, con apoyo de tres helicópteros de la Fuerza Aérea Mexicana, en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa. Los cinco detenidos, junto con el armamento, el vehículo y el equipo táctico asegurado, quedaron a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) con sede en Culiacán, que continuará con las diligencias periciales.
La estructura de “El Casco” y los Hermanos Martínez
Óscar Luciano Martínez Larios, alias “El Casco” o “El 81”, es señalado como jefe regional de Los Chapitos en el sur de Sinaloa, con control territorial sobre Concordia y El Rosario. Forma parte de los Hermanos Martínez, originarios de Jalisco y criados en El Rosario. Su hermano Gabriel Nicolás Martínez Larios, alias “El Gabito” o “El 80”, fue detenido en junio, mientras que Eduardo Jonathan Martínez Larios, alias “El Owen”, murió el 9 de octubre durante una riña armada en el penal El Castillo de Mazatlán.
En julio, un operativo conjunto de la Marina, el Ejército y la Guardia Nacional intentó capturar a “El Casco” en Chametla y Agua Verde, pero la acción resultó fallida y continúa prófugo. En septiembre ya habían sido detenidos Ángel Gabriel N, alias “Tronco”, y Milton Yair N, señalados como parte de una célula subordinada a “El Casco”.
Los secuestros que marcaron el inicio del año
El 23 de enero, un comando armado irrumpió en el campamento La Clementina, en Pánuco, municipio de Concordia, y sustrajo a diez trabajadores de la empresa canadiense Vizsla Silver Corp., que operaba el proyecto minero Pánuco. La FGR confirmó el hallazgo progresivo de los diez cuerpos en una fosa clandestina en El Verde. Para el 9 de febrero, cinco víctimas ya estaban identificadas: Jesús Antonio de la O Valdez, Ignacio Aurelio Salazar Flores, José Manuel Castañeda Hernández, José Ángel Hernández Vélez y José Antonio Jiménez Nevárez.
El entonces titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, atribuyó el crimen a una célula de Los Chapitos y explicó que el grupo habría confundido a los mineros con integrantes de Los Mayos.
El segundo caso ocurrió la noche del 3 de febrero, cuando seis integrantes de una familia de Santa Ana Ixtlahuaca, Estado de México, fueron interceptados por hombres armados en la avenida Sábalo-Cerritos, en Mazatlán, después de rentar vehículos tipo Razer. Una mujer de 28 años y una niña de nueve fueron rescatadas con vida al día siguiente en El Habal; los otros cuatro hombres —Omar Alexis, Javier y Gregorio Ramírez Sabino, junto con su cuñado Óscar García Hernández— permanecen desaparecidos.
En mayo, autoridades federales detuvieron a 22 presuntos integrantes del grupo señalado por este secuestro sin lograr localizar a las víctimas. En abril se habían reportado diez detenciones por el mismo caso, entre ellas la de Iván Norberto N, alias “Tito”.
La captura de “El Talibán” refuerza la hipótesis de una cadena de mando que conecta a jefes regionales con células responsables de secuestros y homicidios en el sur de Sinaloa. Mientras la FGR define la situación jurídica de los detenidos, las autoridades no han precisado si el presunto operador rindió ya declaración ministerial sobre su participación directa en los casos de La Concordia y Mazatlán.