Antes de consolidarse como una figura emblemática del Club América, Guillermo Ochoa estuvo cerca de iniciar su camino en el Club Universidad Nacional. Una diferencia de horarios, más que una decisión deportiva, terminó marcando el rumbo del arquero y abriendo la puerta a su historia en Coapa.
- Primera opción: Ochoa salía de la escuela a las 14:30 horas, mientras que los entrenamientos de Pumas comenzaban a las 15:30 horas, un margen insuficiente para el traslado.
- El giro a Coapa: La escuela de futbol del América iniciaba a las 16:00 horas, media hora adicional que le permitió llegar a tiempo y comenzar su proceso en las fuerzas básicas azulcremas.
- Reencuentro con la afición: El club prepara el homenaje “Por S13mpre” para el domingo 25 de octubre, en el partido ante Pachuca.
De Pumas a Coapa: una decisión de horario
Ochoa llegó a la Ciudad de México por el trabajo de su padre. El futbol era una afición que deseaba practicar, aunque en ese momento no imaginaba que la búsqueda de una escuela infantil lo colocaría en la ruta del profesionalismo. La primera alternativa fue Pumas. El futuro guardameta terminaba clases a las 14:30 horas, pero los entrenamientos universitarios iniciaban a las 15:30 horas; esa condición complicaba el traslado hasta las instalaciones del club.
El padre del entonces niño encontró otra opción en el América, cuya escuela de futbol comenzaba a las 16:00 horas. Ese margen adicional permitió que Guillermo Ochoa llegara puntual y se integrara a las categorías azulcremas. Sobre aquel episodio, el exarquero relató durante una entrevista con integrantes de Fuerza Regida:
“Nunca creí que iba a jugar futbol, pero yo se lo pedí a mi papá, le dije: ‘Consígueme una escuela’, y estuve a 30 minutos de jugar en los Pumas”.
Atlas, la primera afición y el salto al América
La revelación también permitió repasar su infancia en Guadalajara. Pese a que uno de sus tíos entrenaba con Chivas, Ochoa no desarrolló una afinidad especial por el conjunto rojiblanco. Su primera identificación con un equipo surgió gracias a un amigo aficionado al Atlas, con quien acudía al estadio cada 15 días.
Esa cercanía nació en las gradas, no en una tradición familiar:
“Yo siempre iba con uno de mis mejores amigos, él era rojinegro, le iba al Atlas y cada 15 días íbamos al estadio; me hice del Atlas cuando era chico”.
Con la mudanza a la capital, el futbol dejó de ser una salida de fin de semana y pasó a ocupar las tardes de Guillermo Ochoa, primero en las fuerzas básicas del América y más tarde en el primer equipo.
Homenaje “Por S13mpre” en el Estadio Azteca
El reencuentro con la afición azulcrema está previsto para el domingo 25 de octubre, cuando las Águilas reciban a Pachuca en el Estadio Azteca. El reconocimiento llevará el lema “Por S13mpre”, una referencia al dorsal 13 que acompañó a Ochoa durante sus años en Coapa.
El club difundió videos con atajadas del exportero y mensajes de seguidores que anticipan el homenaje. La jornada tendrá carácter ceremonial y busca repasar el paso del arquero por América, sin que exista un anuncio sobre una vuelta al futbol profesional o una participación oficial en el partido.
Con las Águilas, Memo debutó en 2004, integró el plantel campeón del Clausura 2005 y tuvo una segunda etapa entre 2019 y 2022.
Así, el homenaje volverá a reunir a Guillermo Ochoa con la afición que lo acompañó desde su debut. Antes de portar el 13 del América, el ídolo estuvo a media hora de vestir los colores universitarios, un contraste inevitable en el repaso de su trayectoria.