La presidenta Claudia Sheinbaum pidió este viernes, durante su conferencia matutina, a la Fiscalía General de la República (FGR) que informe sobre la reunión que sostuvo con la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, luego de que la mandataria estatal acusara a la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, de tener nexos con el narcotráfico.
- Acusación directa: Maru Campos dijo a Sheinbaum que creía que Ariadna Montiel tenía nexos con el narco; la presidenta respondió que si tenía pruebas, las presentara.
- Petición a la FGR: Sheinbaum solicitó a Ernestina Godoy que detalle qué ocurrió en la reunión con la gobernadora.
- Encuentro tenso: Ambas mandatarias se reclamaron declaraciones y, según Campos, alzaron la voz durante unos 10 minutos en Ciudad Juárez.
La respuesta de Claudia Sheinbaum
De acuerdo con la versión de la presidenta, la gobernadora le manifestó que consideraba que Ariadna Montiel estaba vinculada con el crimen organizado. La respuesta de Sheinbaum fue que, si contaba con elementos para sustentar la afirmación, los presentara; hasta el momento, añadió, no ha entregado ninguna prueba.
“Ariadna es una mujer honesta, que dirige muy bien a Morena, pero si alguien tiene pruebas contra cualquiera, no es un dicho, es una denuncia con pruebas”, afirmó.
Sheinbaum detalló que la gobernadora, militante del Partido Acción Nacional (PAN), le preguntó cómo continuaría la relación entre ambas. La presidenta respondió que sería de manera institucional: si existía un tema de seguridad, podía acudir con el secretario de Seguridad; si se trataba de otro asunto entre el gobierno federal y el estatal, la vía era la Secretaría de Gobernación, encabezada por Rosa Icela Rodríguez.
Además, la mandataria nacional pidió a la fiscal general Ernestina Godoy que diera a conocer qué sucedió en la reunión que sostuvo con Campos.
“En efecto, si fue un momento de tensión, pero lo que yo rescato es que finalmente ocurrió lo que ella consideró pertinente, porque nadie la obligó a nada, ella me dijo: el ex fiscal fue el responsable, yo no sabía nada de la entrada de los agentes en Chihuahua, y también encontramos actos de corrupción, y yo qué le dije como presidenta, porque no es una conversación de dos amigas, está hablando la Gobernadora de Chihuahua con la presidenta de la República, pues mi obligación qué era decirle: procede, si tú tienes pruebas de eso, procede, procede en tu propia fiscalía y habla con la fiscal General de la República, y ella procedió”, dijo Sheinbaum.
La versión de Maru Campos
Las declaraciones de Sheinbaum coinciden con la versión que Maru Campos ofreció en una entrevista con el periodista Carlos Loret de Mola para Latinus. Según la gobernadora, el encuentro se celebró el 19 de septiembre en una oficina ubicada junto al Aeropuerto de Ciudad Juárez y permanecieron a solas.
“Nos levantamos la voz las dos porque ella tenía un agravio por yo haber ingresado a los agentes norteamericanos a México, supuestamente. Pero mi agravio era porque 19 veces consecutivas en la más alta tribuna de este país en la mañanera, en ese podio, se me acusó de traicionar a la patria. Entonces, obviamente no terminamos bien esa reunión”, declaró la gobernadora.
La gobernadora confirmó que ambas se alzaron la voz durante aproximadamente 10 minutos y que, en ese contexto, acusó a Ariadna Montiel de estar vinculada con el crimen organizado.
Reclamos mutuos y trasfondo del caso
La presidenta reconoció que hubo reclamos cruzados. De acuerdo con su versión, la gobernadora llamó “gobierno de la muerte” a su administración, mientras que Campos le discutió que se señalara al Gobierno de Chihuahua por violar la Ley de Seguridad Nacional.
El trasfondo de la discusión es la muerte de dos agentes de la CIA, la agencia de seguridad estadounidense, en territorio mexicano. Ese episodio destapó una presunta colaboración ilegal entre el gobierno del estado y autoridades de Estados Unidos, y dejó tensiones tanto en el gobierno estatal como en el federal.
En la versión que presentó Sheinbaum, Campos atribuyó al ex fiscal estatal la responsabilidad de la entrada de los agentes a Chihuahua y dijo que ella no sabía nada. La presidenta insistió en que su papel fue señalarle que, si tenía pruebas, procediera ante su propia fiscalía y ante la FGR.
El cruce de acusaciones mantiene la tensión entre el gobierno federal y el de Chihuahua, mientras la FGR es la instancia señalada para aclarar lo ocurrido.