La asistencia de Claudia Sheinbaum Pardo a la Cumbre Iberoamericana sigue sin confirmarse. La presidenta de México indicó en su conferencia matutina que evalúa acudir al encuentro previsto en Madrid, España, durante el 4 y 5 de noviembre, aunque esas fechas se cruzan con otros compromisos internacionales. Si finalmente no puede viajar, Roberto Velasco tomará su lugar como representante.
- Fechas y sede: la cita iberoamericana se realizará en Madrid, España, los días 4 y 5 de noviembre.
- Relevo posible: Roberto Velasco acudiría en nombre de la mandataria si ella declina el viaje.
- Choque de agenda: noviembre incluye la APEC en China y el G20, además de la Cumbre Iberoamericana.
- Primer viaje a China: desde septiembre Sheinbaum confirmó que irá a Shenzhen y analiza hacerlo en un vuelo comercial.
Andrés Allamand, secretario general iberoamericano, informó que al encuentro asistirán delegados de 22 naciones de la Comunidad Iberoamericana y que se prevé la presencia de más de 14 presidentes. La agenda busca afianzar la cooperación y tender lazos entre América Latina y las naciones europeas de España, Portugal y Andorra.
Una decisión atada a la agenda de noviembre
Sheinbaum manifestó que su intención es estar en Madrid, pero aclaró que todo depende de cómo se acomode su calendario del penúltimo mes del año. En noviembre también figuran la reunión de Cooperación Económica de Asia-Pacífico (APEC), que se realizará en China, y la cita del G20.
“Vamos a tratar. Si no, sería el canciller el que estaría”.
Con esas palabras, la presidenta dejó abierta la posibilidad de que la representación mexicana en España quede a cargo de su equipo de política exterior. La definición no es menor: de un lado está la relación con la comunidad iberoamericana; del otro, la proyección de México en Asia-Pacífico y las obligaciones que implican las cumbres económicas.
Shenzhen, el desfile y un regreso de madrugada
En septiembre, la mandataria confirmó que viajará a Shenzhen, sede de la cumbre de la APEC, y adelantó que estudiaba la opción de hacer ese viaje en un vuelo comercial. El foro está programado para el 18 y 19 de noviembre, días en que México conmemora la Revolución Mexicana. Como Sheinbaum encabezará el desfile, tendrá que regresar en la madrugada del 20 para estar en territorio mexicano.
La presidenta reveló, con emoción, que será su primera vez en China. La acompañará un grupo de tres a cuatro personas, entre funcionarios de Relaciones Exteriores y de la Secretaría de Economía. Según explicó, participar en la APEC importa dado que México será sede del encuentro el año próximo. Por ahora, ella y su equipo preparan reuniones con otros delegados en el marco de la APEC.
En septiembre también sostuvo que su presencia en la cumbre respondía a un plan para el futuro inmediato, no a una decisión improvisada.
“no era un capricho”
APEC, la estafeta de 2028 y el peso de cada ausencia
La presidenta también analiza tomar un vuelo comercial hasta Shenzhen. En esa ciudad México asumirá la organización de la reunión regional de 2028, de acuerdo con lo que dijo el lunes en su conferencia ante la prensa.
La APEC reúne a 21 economías. Su propósito es impulsar intercambios comerciales, inversión y asistencia técnica a través de acuerdos consensuados y promesas voluntarias; no es un tratado de libre comercio y tampoco crea obligaciones vinculantes. Sus miembros generan casi el 60% del PIB mundial, concentran el 50% del comercio global y suman cerca de la mitad de los habitantes del planeta.
El eventual faltazo a Madrid o la confirmación de su viaje tendrán lectura política. Sheinbaum debe equilibrar su presencia en Europa y Asia, preservar el vínculo con la Comunidad Iberoamericana y no perder terreno en las mesas de Asia-Pacífico donde se discuten comercio e inversión. La decisión, según lo expuesto en la conferencia matutina, se tomará con la agenda de noviembre como brújula y con la vista puesta en la cumbre que México organizará en 2028.