Julieta Cazzuchelli, conocida en la escena musical como Cazzu, rompió el silencio sobre un maltrato que asegura haber padecido a la vista de todos: la violencia económica. En el podcast Ruido y Sentimiento, la cantante argentina relató que los últimos tiempos han estado marcados por ataques vinculados al dinero y a la forma en que se percibe su situación patrimonial. La entrevista fue grabada a la mañana siguiente de su presentación del 3 de octubre en el Estadio 23 de Agosto de San Salvador de Jujuy, como parte de la gira de su disco Latinaje.
- Punto clave 1: Cazzu afirmó que sufrió “violencia económica públicamente” y dijo no moverse de esa postura.
- Punto clave 2: La artista mantiene una disputa legal con Christian Nodal por el cuidado y los permisos de viaje de su hija Inti.
- Punto clave 3: Cuestionó la cultura del dinero que, según ella, el trap instaló entre los jóvenes, sobre todo varones.
Una denuncia personal en medio de un litigio
La charla se realizó en la casa donde Cazzu se hospedaba junto a su familia, apenas horas después del primer show de estadio de su carrera en su provincia natal, frente a más de 20 mil personas. La gira todavía contempla presentaciones en Uruguay y España. En ese contexto íntimo, la cantante declaró:
“Yo en estos últimos tiempos sufrí mucho la violencia económica públicamente. Y no me muevo de ese lugar”
Cazzu explicó que, si bien hay cuestiones que corresponde señalar, otras “son interpretadas de una manera muy loca” según el contexto cultural de cada país. La revelación se produce mientras la intérprete y su expareja, Christian Nodal, protagonizan un proceso legal relacionado con el cuidado y los permisos de viaje de su hija Inti.
Dinero, respeto y el mensaje de “Chapeadora”
La también conocida como “La Jefa” aseguró que ha observado cómo varía la percepción social sobre la riqueza en los lugares donde se volvió popular.
“He ido viendo que en ciertos lugares donde me he hecho muy popular, la cultura de la gente de cómo ve a los que tienen plata está equivocada, está mal”
Para la artista, el dinero es “circunstancial” y no puede condicionar el respeto entre las personas. “No puede definir el respeto que vos le tenés a una persona. No puede. No puede porque no”, insistió durante el diálogo.
La reflexión surgió al hablar de “Chapeadora”, canción en la que advertía sobre la importancia de no perder la autonomía económica dentro de una relación de pareja. Cazzu reconoció que su vínculo con ese tema ha cambiado: “A mí me pasa que a veces yo canto ‘Chapeadora’ y ya no soy la persona que pensaba eso”. Aun así, valoró el impacto que el mensaje tiene en otras mujeres, especialmente en las jóvenes que lo adoptan “como una educación financiera” para no ceder autonomía.
La herencia cultural del trap y el desgaste personal
La cantante vinculó esa discusión con un fenómeno más amplio dentro del género urbano. Sostuvo que el trap ayudó a instalar entre muchos jóvenes, principalmente varones, la idea de que “el máximo valor de la vida de un humano es tener guita” y conseguirla lo más rápido posible. “Fue una consecuencia terrible”, afirmó.
Contó que presenció esa lógica de forma directa entre personas cercanas al consumo de su música:
“¿Qué querés ser? Quiero ser millonario. Pero ¿cómo? Decime qué, boludo”
Para marcar la diferencia entre el dinero como fin y como resultado de un trabajo con sentido, la artista planteó: “¿Qué vas a hacer? ¿Vas a crear una vacuna para algo o vas a hacer el mejor disco de algo?”.
Esa tensión con el género urbano también atravesó la composición de Latinaje. Al escribir “Nena trampa”, Cazzu vivía un período de tristeza y frustración, con la sensación de que se acercaba “el último momento” de su etapa dentro del trap. “Me estaba lastimando mucho la escena. Ya no lo podía soportar”, explicó. Aseguró que el género urbano “está hecho de relaciones” y que esa estructura terminó por desgastarla tanto en lo personal como en lo artístico.
Las declaraciones de Cazzu muestran un doble movimiento: por un lado, la denuncia de una violencia simbólica y económica que, según ella, se ejerce en el espacio público; por otro, una revisión crítica del género que la llevó a la fama. En plena gira de Latinaje y con fechas pendientes en Uruguay y España, la artista deja abierta una conversación sobre dinero, respeto y autonomía que va más allá de su caso personal.