El luchador, actor y bailarín Latin Lover quedó fuera de la segunda emisión de ¿Quién es la Máscara? 2026, el programa de Televisa transmitido el pasado domingo 18 de octubre. Lejos de centrarse solo en la competencia, su desenmascaramiento dejó al descubierto una batalla personal: la claustrofobia que le provocó el traje de Beto Batazo.
El famoso, cuyo nombre real es Víctor Manuel Reséndez Nuncio, reconoció que durante sus presentaciones enfrentó episodios de ansiedad por permanecer dentro de un disfraz que superaba los 20 kilos de peso y limitaba su respiración.
- Ansiedad bajo la máscara: Latin Lover levantó la mano durante una intervención porque no podía respirar, según relató.
- Un disfraz de más de 20 kilos: El personaje de Beto Batazo limitaba sus movimientos y lo obligó a modificar su forma de bailar.
- Apuestas sin acierto: Zurita, Anahí, Ochmann y Yuri no descubrieron la identidad del famoso antes del desenmascaramiento.
La ansiedad que lo persiguió dentro del personaje
El originario de Monterrey, Nuevo León, recordó que en una de las intervenciones con los investigadores sintió que le faltaba el aire. No se trató de un dolor físico súbito, sino de una reacción inmediata al encierro del traje.
“En ese momento no me dolió, pero sí levanté la mano porque no podía respirar”
El también conductor explicó que la ansiedad por los espacios cerrados no era nueva para él. La había experimentado durante estudios médicos, particularmente al ingresar a máquinas de resonancia cerradas.
“Antes, cuando me tenían que hacer una resonancia, tenía que ser en una máquina cerrada. A los dos minutos de estar dentro de como un túnel, siempre me daba el silencio, me sacaban, me daba mucha ansiedad”
El reto físico del traje y el apoyo de su familia
Aceptar a Beto Batazo supuso para Latin Lover enfrentar un malestar que ya conocía. Para sostener cada presentación encontró una motivación concreta en su familia.
“Lo único que dije que aguantara fue estar pensando en mi mamá y en mis cuatro hijos. He tratado de poder por ellos”
La botarga representó un obstáculo adicional para alguien cuya fortaleza en el escenario es el baile. El luchador tuvo que adaptar sus coreografías habituales a las restricciones físicas del personaje.
“El disfraz en sí es muy pesado y estuve trabajando en casa, en el departamento, en la coreografía, porque lo mío es el baile. Traté de hacer los pasos más grandes y agarrar más espacio en la pista, porque el personaje te va a limitar los movimientos”
Además del esfuerzo coreográfico, Latin Lover debía controlar la respiración mientras cargaba el peso adicional del traje.
“Estaba moviendo más de 20 kilos extra de estos cuerpos y estar tratando de que tu respiración se tranquilice”
Un desenmascaramiento sin apuestas correctas
En la segunda emisión de la temporada, el personaje de Beto Batazo quedó en riesgo de eliminación tras enfrentar un duelo triple. Antes de la revelación, el panel de investigadores lanzó sus últimas apuestas, pero ninguna resultó acertada.
Zurita mencionó a Aarón Mercury, Anahí insistió con Jaime Camil, Ochmann cambió su voto a Héctor Sandarti y Yuri se inclinó por Arturo Carmona. Ninguno identificó el verdadero rostro detrás de Beto Batazo.
“Les dije ‘vivo por un cerro... les invito una carne asada’ y no la captaron. Qué experiencia tan bonita, estar frente a ustedes, frente al público maravilloso y bueno, sufro un poquito de claustrofobia. Pero me apoyé en el personaje de Beto Batazo. Él me hizo sacar este personaje”
Latin Lover reconoció su sorpresa por el fallo de los investigadores, sobre todo porque en temporadas pasadas su nombre había sonado como apuesta para otros personajes.
“Decían que era Latin Lover, y ahora que estaba el personaje de Beto Batazo, ninguno de ellos pudo adivinar que era yo”
En la misma noche también fue eliminada la actriz Verónica Montes, quien daba vida a Rito Cangurito. Pese al resultado, el artista consideró que su participación dejó un saldo positivo más allá de la competencia.
“Siempre he dicho que nunca pierdo. Gano o aprendo. Entonces, hoy aprendí que sí puedo vencer mi miedo”
Con su salida, Latin Lover convirtió la experiencia del reality en una lección personal: demostró, ante el público y ante sí mismo, que podía mantenerse sobre el escenario a pesar del encierro y del peso del personaje.