El cantante Roberto Tapia, nombre artístico de Roberto Carlos Aguirre Tapia, exhibió en Instagram un billete de 100 dólares que le dieron con un mensaje escrito tras su concierto en Indianápolis, Indiana. El video, publicado el 19 de octubre de 2026, reavivó rápidamente el recuerdo del célebre “papelito” que recibió Chalino Sánchez en un concierto en Culiacán, Sinaloa, antes de ser asesinado en mayo de 1992.
Puntos clave
- El billete: Un asistente dejó a Roberto Tapia un billete de 100 dólares con la frase “Arriba Michoacán, El Niño de la Tuna, por favor”.
- La reacción: El intérprete pidió que, en lugar de notas, le entreguen “puros de estos”.
- La comparación: La escena fue asociada al “papelito” que Chalino Sánchez leyó en el Salón Bugambilias la noche previa a su asesinato.
El billete de 100 dólares y la respuesta de Tapia
El concierto se realizó el 17 de octubre en Chispas Discoteque, en Indianápolis. El cantante contó que revisó el billete hasta después de terminar su presentación. En la grabación, Tapia muestra el dinero frente a la cámara y lee el mensaje.
“Arriba Michoacán, El Niño de la Tuna, por favor”.
Después pidió a sus seguidores que no le manden “papelitos” y que, si desean dejarle algo, sea de ese tipo. Entre risas declaró:
“De ahí en adelante no me manden papelitos, por favor, puros de estos”.
Además agregó que “el egoísmo no es bueno”. El video se acompañó con el mensaje “Por favor puros de estos ja, ja, ja”.
La interacción con una seguidora
La publicación abrió un debate entre seguidores por la referencia al episodio que rodeó las últimas horas de Chalino Sánchez. Una usuaria comentó:
“No diré nada pero habrán señales”.
El cantante respondió:
“Que sean varias señales”.
El intercambio fue interpretado como una broma entre el artista y su comunidad digital. Algunos comentarios celebraron el gesto del fan que dejó el billete de 100 dólares, mientras que otros pidieron no hacer alusiones a notas o “papelitos” durante los conciertos por la historia de Chalino Sánchez.
El “papelito” que se convirtió en leyenda
Rosalino Sánchez Félix, conocido como Chalino Sánchez, se presentó el 15 de mayo de 1992 en el Salón Bugambilias de Culiacán, Sinaloa. Durante el concierto, una persona le acercó una nota doblada mientras estaba en el escenario. El momento quedó captado en videos caseros: Sánchez lee el papel, cambia su expresión y continúa con su presentación.
En ese instante interpretaba “Alma enamorada”, una de sus canciones más conocidas, cuya letra comienza con la frase “Tengo el alma enamorada”. El contenido del mensaje nunca fue confirmado; por décadas ha circulado la versión de que se trataba de una amenaza de muerte, aunque no existe una copia pública del papel ni una confirmación oficial sobre sus palabras.
La hija del cantante, Cynthia Sánchez Vallejo, ha sostenido que nadie de la familia conoce el contenido exacto de la nota. El escrito sigue siendo una incógnita, aunque el gesto del intérprete alimentó la versión de una advertencia.
Un crimen sin resolver y una imagen que perdura
Tras la presentación, Chalino Sánchez salió acompañado por familiares y otras personas. En el trayecto, un grupo armado interceptó el vehículo y se identificó como policía, según reconstrucciones periodísticas. Los hombres habrían dicho que un comandante buscaba hablar con el cantante. Sánchez fue separado de sus acompañantes y no volvió a ser visto con vida.
La mañana del 16 de mayo de 1992, campesinos localizaron su cuerpo cerca de un canal de riego en Culiacán. Tenía los ojos vendados, señales de ataduras y dos disparos en la nuca. El asesinato permanece sin resolver; tampoco se ha comprobado quién escribió la nota ni si el mensaje tuvo relación directa con el crimen.
El caso se convirtió en una referencia recurrente de la música regional mexicana. La secuencia de la nota, el concierto y el homicidio alimentó una leyenda que sigue presente entre artistas y seguidores de los corridos. Chalino Sánchez construyó parte de su repertorio con corridos sobre migración, conflictos familiares, homicidios y personajes vinculados con actividades criminales, y su estilo influyó en intérpretes posteriores de corridos, norteño y sierreño.
El género ha mantenido una relación polémica con relatos sobre el narcotráfico y organizaciones criminales. Las canciones pueden mencionar nombres, apodos, armas, rutas o disputas, aunque esas referencias no prueban por sí mismas una relación entre los músicos y grupos delictivos. En el caso de Sánchez, las versiones sobre presuntos nexos criminales y posibles venganzas han circulado desde su muerte, sin que ninguna autoridad haya esclarecido públicamente el móvil del homicidio ni identificado a los responsables.
A más de tres décadas, la imagen de Chalino leyendo aquella hoja durante “Alma enamorada” sigue apareciendo en redes sociales cada vez que un cantante recibe una nota en pleno escenario. El video de Roberto Tapia reactivó esa comparación, aunque en esta ocasión el “papelito” era un billete de 100 dólares.