Cecilia Galliano contó que, al formalizar su divorcio de Sebastián Rulli en 2011, decidió no reclamar una parte de la fortuna del actor, pese a que tenía derecho a solicitar bienes y compensaciones económicas. La actriz priorizó su estabilidad emocional y la de sus hijos, y evitó prolongar una disputa patrimonial. Su testimonio, ofrecido el 21 de agosto de 2020 en En casa de Mara, volvió a circular en redes sociales luego de que se difundiera una supuesta demanda del actor para reducir la pensión alimenticia de Santiago, el hijo que ambos comparten.
- Punto clave 1: Galliano aseguró que únicamente pidió el divorcio y no reclamó un porcentaje de los bienes acumulados durante el matrimonio.
- Punto clave 2: La conductora señaló que pudo haber solicitado 20% de ciertos bienes y permanecido en la casa familiar por vivir con un hijo menor de edad, pero optó por salir.
- Punto clave 3: El comunicador Gabo Cuevas afirmó, sin confirmación pública de los actores, que Rulli habría buscado modificar la manutención de Santiago, fijada supuestamente en 30% de sus ingresos.
La decisión de no pelear la fortuna en el divorcio
La actriz y ex presentadora relató en la entrevista con Mara Patricia Castañeda que aceptó un convenio sin reclamar los bienes que, de acuerdo con sus derechos, pudo haber solicitado durante la separación. Los famosos se casaron el 31 de diciembre de 2008 y tuvieron a Santiago el 15 de enero de 2010. La pareja se divorció en 2011, tras poco más de tres años de matrimonio.
Según su relato, el convenio de divorcio nunca llegó al juzgado porque ambos alcanzaron un acuerdo antes de que el proceso escalara. El actor le presentó una hoja en blanco para que ella estableciera sus condiciones. Galliano explicó que solo pidió el divorcio y no exigió un porcentaje de los bienes acumulados durante el matrimonio, aun cuando conocía las alternativas legales que pudo haber tenido.
“Yo lo único que quiero es el divorcio”
La conductora sostuvo que su decisión no respondió a desconocimiento de sus derechos, sino a una postura personal. Señaló que pudo haber solicitado 20% de ciertos bienes y que, al vivir con un menor de edad, pudo haber permanecido en la casa familiar. También afirmó que habría tenido posibilidades de ampliar sus reclamos económicos.
Galliano relató que prefirió salir de la casa que compartía con el actor y con sus hijos. Esa decisión ocurrió mientras enfrentaba versiones que la señalaban por presuntamente querer quedarse con los bienes de Rulli o impedirle ver a Santiago. La conductora dijo que guardó silencio frente a esos señalamientos para evitar un conflicto mayor con el padre de su hijo. Atribuyó su postura a la educación que recibió de su madre y aseguró que sus valores influyeron en no convertir el divorcio en una confrontación patrimonial.
El resurgimiento del tema por la supuesta demanda de pensión
La declaración de Galliano volvió a generar interés después de que Gabo Cuevas informara en su canal de YouTube que Sebastián Rulli habría demandado a su exesposa para pedir una reducción de la pensión destinada a Santiago. De acuerdo con esa versión, Galliano habría recibido la notificación en su domicilio casi tres semanas antes de que se difundiera la información. La demanda habría buscado que un juez revisara el porcentaje de manutención fijado tras el divorcio.
Cuevas sostuvo que el convenio de 2011 estableció que Rulli destinara 30% de sus ingresos a los gastos de su hijo, porcentaje determinado mediante un estudio económico ordenado por un juez. El comunicador señaló que Santiago estudiaba en una escuela privada en el extranjero y que los gastos educativos eran elevados. También afirmó que Rulli figuraba entre los actores mejor pagados de Televisa y que pudo haber recibido cerca de 10,000,000 de pesos por cada telenovela. Bajo esa versión, el actor habría considerado excesiva la cantidad que entregaba mensualmente para la manutención de su hijo. El proceso no habría modificado de inmediato el acuerdo vigente, pues correspondería a un juez determinar si procedía una reducción.
La posible demanda no habría sido el primer desacuerdo legal entre ambos. Durante su separación, Rulli y Galliano sostuvieron una disputa por una camioneta Hummer que el actor reclamaba como propia. Galliano compró una casa después de la ruptura y se mudó con sus hijos Valentina y Santiago. Con el paso del tiempo, ambos alcanzaron un acuerdo que antecedió al convenio de manutención que habría quedado bajo revisión.
Una relación con diferencias desde antes de la separación
La actriz reconoció que su relación con el protagonista de telenovelas tuvo diferencias desde antes de la ruptura. En otras entrevistas, Galliano había dicho que ambos eran muy distintos y que, pese al cariño que existió, no necesariamente fueron una pareja compatible. La relación también atravesó un tratamiento de fertilidad y la pérdida de un embarazo antes del nacimiento de Santiago. Rulli había relatado que esa experiencia afectó la relación y que ambos decidieron detener los intentos después del desgaste que enfrentaron.
El testimonio de Galliano deja ver que, durante el divorcio, eligió no disputar la fortuna de Rulli y priorizó el cierre de la relación. La actriz dejó en claro que esa decisión estuvo ligada al bienestar de sus hijos y a la forma en que decidió enfrentar la separación. El reciente interés por el caso pone de nuevo sobre la mesa las consecuencias legales y económicas de aquella ruptura, así como la vigencia de los acuerdos de manutención que hoy podrían estar en revisión.