Nuevos topes y trámite digital en Modalidad 40

Nuevos límites de cotización en la Modalidad 40 del IMSS a partir del 22 de octubre

Resumen: El IMSS endurece las reglas de la Modalidad 40: limita el salario de cotización, elimina pagos retroactivos y deja el trámite únicamente en línea a partir del 22 de octubre.

Creado: 2026-10-21 por

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aplica a partir de este martes 22 de octubre de 2026 una serie de restricciones a la Modalidad 40, el esquema que permite a una persona seguir cotizando por su cuenta después de dejar un empleo formal. El acuerdo fue publicado el 21 de octubre en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y cambia tanto el monto que se puede declarar como la forma de inscribirse.

  • Nuevo límite salarial: la inscripción queda topada al último sueldo registrado antes de la baja, más una UMA.
  • Sin pagos retroactivos: la cotización inicia desde la fecha de solicitud, no desde que se dejó de aportar.
  • Trámite exclusivamente digital: ya no hay opción presencial para entrar al esquema.
  • Quienes ya cotizan mantienen sus condiciones hasta que termine el periodo contratado.

Así cambia el salario con el que puedes inscribirte

Antes, una persona podía declarar un salario de hasta 25 Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalente a 87,983 pesos mensuales con el valor vigente este año. Eso permitía hacer aportaciones más altas para conseguir una pensión mayor.

Con la nueva regla, el salario de cotización queda limitado al último sueldo registrado ante el IMSS antes de dejar el empleo, más una UMA, que corresponde a 117.31 pesos diarios. En ningún caso el salario de inscripción puede quedar por debajo del salario mínimo general vigente para el resto del país.

El cambio fue aprobado por el Consejo Técnico del instituto el 10 de octubre de 2026, que también ordenó revisar en los próximos seis meses si el esquema es sostenible para las finanzas del IMSS.

Regularización, requisitos y trámite en línea

Otra modificación relevante es que ya no se pueden regularizar meses anteriores. Antes era posible pagar de forma retroactiva desde la fecha de baja del régimen obligatorio; ahora, la inscripción cuenta desde el día en que se presenta la solicitud, sin importar cuánto tiempo pasó sin cotizar.

Para ingresar a la Modalidad 40 se mantiene un requisito previo: haber cotizado al menos 52 semanas en los últimos cinco años antes de la baja y no superar cinco años desde esa baja. Quien rebase ese plazo no puede inscribirse bajo ningún esquema.

El IMSS también determinó que el trámite de incorporación será únicamente digital, con el objetivo de llevar un mejor control de quién se inscribe y cuándo. Además, abrirá un canal especial para atender casos particulares y resolver dudas sobre trámites que quedaron en proceso antes de la entrada en vigor del acuerdo.

Incompatibilidad con Modalidad 10 y cuotas al alza

Las personas que ya cotizan como trabajadoras independientes en la Modalidad 10 no pueden inscribirse al mismo tiempo en la Modalidad 40. El acuerdo obliga a elegir uno de los dos esquemas.

La diferencia entre ambos es que la Modalidad 10 incluye las prestaciones del Seguro de Enfermedades y Maternidad, cobertura que la Modalidad 40 no ofrece. Por ello, cada persona debe decidir según necesite o no atención médica.

En paralelo, la cuota mensual de la Modalidad 40 continúa subiendo desde 2023. Este año la aportación equivale al 14.438% del salario base de cotización, con un pago máximo mensual de 12,703 pesos para quien cotiza con el tope de 25 UMA, cerca de 152,500 pesos al año. El porcentaje seguirá aumentando gradualmente hasta 18.80% en 2030.

Quiénes mantienen sus condiciones actuales

Si una persona ya cotiza en la Modalidad 40 antes del 22 de octubre, conserva sus condiciones actuales hasta que termine el periodo contratado. El IMSS reconoce las semanas y los salarios ya pagados, que seguirán contando para la pensión futura. El nuevo límite salarial solo aplicará si, al terminar ese periodo, decide volver a inscribirse.

El área de finanzas del IMSS entregará en los próximos seis meses un estudio sobre el costo del esquema para el instituto. Después, el área jurídica tendrá otros seis meses para proponer cambios más profundos a la normativa si fuera necesario.

Por ahora, la Modalidad 40 no desaparece, pero las nuevas reglas marcan un endurecimiento claro del acceso. El objetivo oficial es evitar que se infle artificialmente la pensión mediante aportaciones elevadas y mantener la sostenibilidad financiera del instituto, mientras los derechohabientes deben adaptarse a un esquema más restringido y totalmente digital.

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