El coordinador de los senadores de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, condenó las agresiones registradas en la Cámara de Diputados y sostuvo que hechos como el ocurrido esta semana solo denigran al Congreso y a la política. La reacción del legislador se produjo después de que el diputado del PRI Carlos Gutiérrez Mancilla arrojara agua sucia al logotipo de Movimiento Ciudadano en las oficinas del partido dentro del recinto legislativo.
- Rechazo a la violencia: Castañeda pidió resolver las diferencias mediante el diálogo y condenó cualquier acto de provocación.
- Respaldo a Álvarez Máynez: El senador reconoció la actuación del líder nacional de MC durante la confrontación.
- Respuesta institucional: La Cámara de Diputados turnó una queja formal al Comité de Ética y restringió accesos al recinto.
El origen del altercado
El martes 20 de octubre, un grupo de legisladores del PRI protestó en San Lázaro. La movilización, encabezada por Gutiérrez Mancilla, arrojó agua sucia contra el emblema de Movimiento Ciudadano. Los priistas también confrontaron verbalmente a los diputados emecistas Gibrán Ramírez y Juan Ignacio Zavala, con el argumento de la crisis de agua potable que enfrenta Jalisco, estado gobernado por Pablo Lemus, también de MC.
Al término del altercado, Gutiérrez Mancilla llamó “cobarde” al coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez.
“Es lo único que saben hacer las ratas, huir, correr porque no tienen argumentos”, declaró el legislador tricolor.
El excandidato presidencial calificó las acciones del PRI como “montajes” y una “ofensa a la gente”. También consideró que lo sucedido refleja el tipo de política impulsada por el tricolor: “una política de porros”.
Castañeda defiende el diálogo
En una conversación con medios en el Senado de la República, Castañeda sostuvo que Movimiento Ciudadano buscará siempre construir soluciones ante las diferencias políticas.
“Nosotros reprobamos cualquier acto de violencia, lo condenamos enérgicamente, no es a partir de la violencia, de la provocación, como va a resolver y atender los múltiples problemas que tiene el país. Son actitudes que no compartimos y vamos a insistir nosotros en la búsqueda de soluciones. Cuando uno tiene diferencias políticas, lo que debe hacer, a nuestro juicio, es la posición del Movimiento Ciudadano, es dialogar, establecer dónde están justamente esas diferencias, construir soluciones”, comentó.
El senador naranja también respaldó a Álvarez Máynez, quien se encontraba de visita en la Cámara de Diputados cuando se produjo el enfrentamiento. Castañeda sostuvo que el dirigente nacional se comportó “a la altura, con entereza, sin caer en la provocación”.
“Nosotros nunca hemos celebrado estas actitudes, trátese de quien se trate. Hoy se trata de nuestro dirigente nacional, a quien le expreso toda mi solidaridad, porque me parece que se comportó a la altura, con entereza, sin caer en la provocación. Yo creo que denigran el Congreso y denigran la política. La política es exactamente lo opuesto a la confrontación física”, enfatizó.
Medidas disciplinarias en San Lázaro
Un día después del incidente, la Cámara de Diputados anunció acciones para atender el altercado. La respuesta incluyó una queja formal que será revisada por el Comité de Ética, así como nuevas restricciones de acceso al recinto legislativo. La decisión abre la puerta a posibles sanciones para los involucrados.
El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Bolaños-Cacho Cué, informó que la Mesa Directiva y la Junta de Coordinación Política (Jucopo), encabezada por Ricardo Monreal Ávila, condenaron los hechos de violencia registrados en el recinto. Ambas instancias acordaron solicitar atención urgente al Comité de Ética.
El organismo, instalado en noviembre del año pasado, revisará la queja presentada por Movimiento Ciudadano y determinará si existen elementos para imponer sanciones. El procedimiento no es automático: contempla notificar a las personas acusadas, recibir pruebas y permitirles presentar sus argumentos antes de una decisión final.
Bolaños-Cacho Cué sostuvo que la Cámara no permitirá que las diferencias políticas se conviertan en agresiones y defendió el diálogo como la vía para resolver los conflictos dentro del Poder Legislativo.
Un clima pendiente en el Congreso
El caso centra ahora la atención en el alcance de las medidas disciplinarias que pueden aplicarse a los legisladores involucrados y en la capacidad de las autoridades de San Lázaro para evitar que un enfrentamiento similar vuelva a ocurrir. La pugna entre PRI y MC mantiene bajo presión el clima interno del Congreso y deja al Comité de Ética como el escenario para resolver lo sucedido.