Crema de calabaza de Castilla en 35 minutos

Crema de calabaza de Castilla: una opción tibia para Halloween y Día de Muertos en 35 minutos

Resumen: La calabaza de Castilla es la protagonista de una sopa cremosa que se prepara en 35 minutos y rinde cuatro porciones. La receta combina ingredientes mexicanos de temporada con el ambiente de Halloween y Día de Muertos.

Creado: 2026-10-23 por

Con la llegada de octubre bajan las temperaturas y la temporada alta de calabaza regresa a los mercados. En México, este ingrediente acompaña tanto las celebraciones de Halloween como los altares de Día de Muertos, dos tradiciones que comparten calendario. Su presencia se remonta a la época prehispánica, cuando se cultivaba en la milpa junto al maíz y el frijol, y por eso sigue siendo base de sopas, postres y guisos en todo el país.

  • Receta completa en 35 minutos: 10 de preparación y 25 de cocción; rinde 4 porciones.
  • Base mexicana: usa calabaza de Castilla, ingrediente tradicional, con opción de butternut squash.
  • Resguardo práctico: se conserva hasta 4 días en refrigeración y 2 meses en congelador.

Un puré sedoso con raíces mexicanas

La sopa cremosa de calabaza se define por su textura lisa y aterciopelada, con un sabor dulce y ligeramente terroso. Para conseguirla se cuece la pulpa de calabaza con cebolla, ajo y caldo, y después se licúa hasta obtener una mezcla homogénea. La técnica clave es el sofrito inicial de cebolla y ajo, seguido de una cocción lenta de la calabaza en el líquido. El licuado final es lo que produce la consistencia sedosa característica.

El tiempo total de elaboración es de 35 minutos: 10 minutos para picar las verduras y 25 minutos entre el sofrito, el hervor y la reducción. La calabaza de Castilla es una alternativa mexicana al butternut squash usado en recetas internacionales; al ser más fibrosa puede requerir unos minutos extra de cocción.

Ingredientes

  • 1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
  • 1 cebolla amarilla pequeña, picada
  • 2 dientes de ajo, finamente picados
  • 1/4 de cucharadita de comino molido
  • 1/8 de cucharadita de pimiento rojo triturado
  • 900 gramos de calabaza de Castilla (o butternut squash), pelada y en cubos
  • 4 tazas de agua
  • 2 cubos o sobres de consomé con sabor a pollo
  • 1 taza de crema de leche, dividida
  • Sal y pimienta al gusto
  • 1 cucharada de semillas de calabaza tostadas (opcional, para decorar)

Preparación paso a paso

  1. Calienta el aceite en una olla mediana a fuego medio-alto.
  2. Agrega la cebolla y cocina por 10 minutos, moviendo de vez en cuando, hasta que esté suave y transparente.
  3. Añade el ajo, el comino y el pimiento rojo triturado. Cocina 1 minuto más hasta que desprendan aroma; evita que el ajo se queme porque amarga la preparación.
  4. Incorpora el agua, la calabaza de Castilla y el consomé. Deja que hierva.
  5. Reduce el fuego a medio-bajo y cocina a fuego lento 18 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que la calabaza esté tierna al pinchar con un tenedor. Dale unos minutos extra si usas calabaza de Castilla, pues es más fibrosa que el butternut squash.
  6. Licúa la sopa por tandas hasta lograr un puré liso, o usa una licuadora de inmersión dentro de la olla. Si usas licuadora de vaso, procesa en lotes pequeños para evitar quemaduras por el vapor.
  7. Regresa el puré a la olla y agrega 3/4 de taza de crema de leche. Llévalo a ebullición y reduce el fuego.
  8. Cocina a fuego lento 10 minutos más, hasta que la sopa espese. Sazona con sal y pimienta al gusto.
  9. Sirve en tazones, vierte un chorrito de la crema restante encima y decora con las semillas de calabaza tostadas.

Información nutricional y conservación

La receta rinde 4 porciones. Cada porción aporta aproximadamente 220 calorías, 4 gramos de proteína, 18 gramos de carbohidratos, 15 gramos de grasa, 3 gramos de fibra y 480 miligramos de sodio. Estas cifras son estimaciones y pueden variar según los ingredientes utilizados y el tamaño de las porciones.

Para conservarla, guarda la sopa en un recipiente hermético dentro del refrigerador hasta por 4 días. También puede congelarse hasta por 2 meses; descongélala en el refrigerador la noche anterior y caliéntala a fuego lento antes de servir.

Por su color naranja intenso y su presentación versátil, esta preparación resulta una opción visual adecuada para Halloween y para compartir en reuniones familiares durante la temporada de frío; su base de ingredientes accesibles y pasos sencillos la vuelve una receta práctica para incorporar a los menús de octubre.

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