Pemex caería en impago sin apoyo federal

Pemex caería en impago sin el respaldo financiero del gobierno, advierten calificadoras

Resumen: Calificadoras advierten que Pemex seguirá necesitando recursos del gobierno federal al menos hasta 2030; retirar ese apoyo provocaría incumplimientos de pago y riesgos operativos con proveedores, pese a la reducción de deuda financiera.

Creado: 2026-10-23 por

Para Petróleos Mexicanos (Pemex), la posibilidad de quedarse sin los recursos del gobierno federal representa un escenario que derivaría en incumplimiento de pagos. Esa es la advertencia de especialistas de Moody’s Ratings, HR Ratings y S&P Global Energy, quienes prevén que la empresa continuará dependiendo del apoyo público durante los próximos años, incluso más allá de 2027, año que en algún momento mencionó la presidenta Claudia Sheinbaum.

  • Respaldo prolongado: los analistas calculan que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) seguirá apoyando a la petrolera al menos hasta 2029 o 2030.
  • Riesgo de impago: sin esas transferencias, Roxana Muñoz, de Moody’s Ratings, advierte que Pemex caería en default, con posibles implicaciones para las condiciones de deuda del gobierno mexicano.
  • Deuda y proveedores: la deuda financiera bajó a 77 mil 500 millones de dólares al cierre del primer semestre de 2026, pero los pendientes con proveedores siguen siendo un riesgo operativo.

El peso del respaldo gubernamental en las finanzas de Pemex

Desde la perspectiva de Roxana Muñoz, vicepresidenta senior de calificaciones de Moody’s Ratings, retirar el respaldo del gobierno federal pondría a la petrolera en una situación de incumplimiento de pagos. La especialista también recordó que no existe una garantía explícita de que los apoyos se mantendrán.

“Si esto llegara a suceder también habría implicaciones para el gobierno soberano. Podría incrementar la tasa de la deuda del gobierno porque el mercado asume que el gobierno siempre va a estar detrás de Pemex”, señaló Muñoz.
“Un default de Pemex tendría consecuencias en las condiciones de deuda de México, pero no significaría que México incumple, porque no se tiene esta garantía explícita”, comentó Muñoz.

Édgar González, asociado senior de Análisis Económico y Deuda Soberana de HR Ratings, advirtió que la eliminación de los apoyos gubernamentales podría elevar la deuda neta de Pemex a niveles similares a los de 2023, cuando superaba los 100 mil millones de dólares.

“Nosotros observamos que buena parte de la fortaleza que ha mostrado Pemex, por lo menos en los últimos cuatro años, proviene de los apoyos que ha recibido por parte del gobierno federal”, señaló González.

Muñoz estimó que la SHCP tendrá que seguir respaldando financieramente a la empresa pública del Estado al menos hasta 2030. González, en tanto, consideró que el respaldo gubernamental a la paraestatal dirigida por Juan Carlos Carpio Fragoso se mantendrá por lo menos hasta 2029.

“Nuestro supuesto principal es que al menos de aquí a 2030 el apoyo va a seguir ahí para la compañía”, dijo Muñoz.

Recuperar exportaciones y atender a proveedores

Alejandra León, directora de Estrategia para Latinoamérica en S&P Global Energy, sostuvo que, más allá del respaldo financiero del gobierno, Pemex necesita recuperar sus exportaciones, desarrollar nuevos proyectos de exploración y mejorar su desempeño operativo. De lo contrario, advirtió, la situación de la empresa se volverá insostenible.

La especialista explicó que ampliar la cartera de proyectos permitiría elevar la producción y mejorar la calidad del crudo. También consideró necesario generar suficiente flujo de efectivo para fortalecer las finanzas y reducir la dependencia de los recursos federales.

La deuda financiera de Pemex pasó de 97 mil 600 millones de dólares en 2024 a 85 mil 200 millones en 2025, y al cierre del primer semestre de 2026 se ubicó en 77 mil 500 millones. Los especialistas coinciden en que esta reducción responde principalmente al respaldo gubernamental y no refleja una recuperación sostenida de las finanzas y operaciones de la empresa.

Otro foco de riesgo son los adeudos con proveedores. Los retrasos en los pagos pueden comprometer la continuidad de los servicios y trabajos necesarios para mantener las operaciones de la petrolera. León explicó que los incumplimientos afectan a las empresas que forman parte de la cadena de suministro de Pemex, elevan sus costos de financiamiento y provocan que contar con un contrato con la petrolera ya no garantice el acceso al crédito.

Esta situación podría afectar especialmente las actividades de exploración y producción, uno de los negocios más rentables de Pemex, aunque enfrenta una caída en sus niveles de extracción.

“El no pagar a los proveedores puede afectar a la operación de forma directa”, alertó Muñoz.

González coincidió en que las obligaciones pendientes con proveedores representan un riesgo operativo. Reconoció que las transferencias gubernamentales han contribuido a reducir los pasivos financieros; sin embargo, advirtió que la recuperación de Pemex dependerá de su capacidad para generar flujo de efectivo propio y cumplir oportunamente con sus compromisos.

En 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la petrolera dejaría de depender de Hacienda para cubrir amortizaciones y pagos de deuda en 2027; no obstante, los recursos federales serán necesarios para la empresa al menos hasta el 2030.

El consenso de las calificadoras apunta a que el retiro de los apoyos no está en el horizonte inmediato, pero la viabilidad de Pemex seguirá atada a la voluntad presupuestal del gobierno federal y a una mejora operativa que aún no se consolida. Mientras la empresa no fortalezca su generación propia de efectivo y regularice sus pagos con proveedores, la presión sobre la SHCP y sobre la deuda pública se mantendrá como un factor central en la calificación crediticia del país.

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