Para Movimiento Ciudadano (MC), que Guadalupe Taddei haya dejado de encabezar el Instituto Nacional Electoral (INE) no es suficiente para superar la crisis del árbitro. Jorge Álvarez Máynez, su dirigente nacional, exigió a Claudia Sheinbaum, presidenta del país, y a los legisladores de la mayoría que “saquen las manos” del organismo, y planteó que la ciudadanía vigile la elección de quien ocupará el cargo.
- Punto clave: el partido naranja insiste en que el problema no se limita a la persona que presida el INE; también abarca los cupos y acuerdos que han marcado la composición del órgano.
- Acusación: Máynez asoció la salida de Taddei con “graves actos de corrupción” que, afirmó, ya se conocían públicamente.
- Iniciativa: casas de estudio, alumnado organizado, colegios de abogados y grupos civiles revisarían el nombramiento que toca a la Cámara de Diputados y presentarían candidatos idóneos.
- Horizonte: el reemplazo se decidirá en San Lázaro, donde las bancadas ya maniobran por la nueva consejería.
Reemplazar a alguien no resuelve el fondo
En su mensaje más reciente, el líder emecista observó que los partidos ya piensan en la sucesión, aunque para MC el nombre de la persona no es lo central. Advirtió que cambiar a un funcionario sin alterar las reglas de reparto mantiene vivo el origen del conflicto. Lo dijo así:
“cambiar a una persona no es lo importante”.
Máynez ubicó la raíz de la crisis antes de la renuncia. A su juicio, el deterioro empezó cuando Morena rompió su palabra:
“traicionó su compromiso de renovar las instituciones”.
El dirigente trazó un paralelo con Vicente Fox y el año 2000. Describió un INE atrapado por cuotas, “cuates” y corrupción estructural. Sostuvo que PRI y PAN se dividieron por años los puestos de consejero y obtuvieron beneficios y ventajas. Respecto de Morena, agregó:
“tuvo todo el poder para cambiar las cosas y lo sigue teniendo”.
Según su versión, esa fuerza política impuso consejeros “a modo” pese a tener capacidad para transformar el instituto.
Señalamientos de MC contra el INE
El texto enumera faltas que el partido atribuye al árbitro: permitir fraudes, con Poza Rica y Papantla (Veracruz) como muestras; aceptar precampañas irregulares de las “corcholatas” morenistas; no aclarar de dónde provienen los fondos de esas actividades, incluidos posibles desvíos oficiales o dinero ilícito; y fingir contratos con compañías cercanas a gobiernos de Morena. MC no presentó evidencias de esas acusaciones, que forman parte de su postura.
El reclamo a Sheinbaum
Máynez se dirigió a Sheinbaum como mandataria y “líder de la mayoría”. Le solicitó prudencia —“con sensatez”— y que no se conforme con poner a alguien neutral al frente del instituto. Exigió detener campañas adelantadas e ilegales; acabar con los contratos falsos; asegurar que no ocurra “un solo fraude electoral más”; y que el órgano no sirva al Ejecutivo. Sobre este último punto citó:
“al servicio de las ciudadanas y los ciudadanos”.
Vigilancia para el relevo en San Lázaro
El líder naranja propuso tres pasos para el proceso en la Cámara de Diputados. Primero, que universidades y sociedades de alumnos actúen como observadoras. Segundo, que la sociedad civil, los colegios de abogados y organismos especializados supervisen y propongan perfiles adecuados. Tercero, formar un comité integrado por expertos “verdaderamente apartidista”, con el compromiso de todos los partidos de no meter mano en la vida del instituto. Terminó con una exigencia:
“todos saquen las manos del INE”.
Afirmó que era el momento de parar y dejar que el INE pertenezca a la ciudadanía, no a quienes gobiernan.
MC también recibe críticas en Jalisco, territorio que gobierna. El gobierno estatal admitió una crisis por agua no apta que afecta a la Zona Metropolitana de Guadalajara y prometió acciones inmediatas, intermedias y de largo aliento. El 11 de octubre se realizó una movilización de miles de personas que caminó rumbo a Casa Jalisco para reclamar agua salubre y gritó consignas contra Pablo Lemus, gobernador de la entidad; la marcha concluyó con choques. Máynez omitió ese asunto al hablar del INE.
Con la salida de Taddei, la Cámara de Diputados deberá elegir a su relevo y las bancadas ya se alinean. La propuesta de MC engrosa los reclamos de transparencia. La oportunidad abierta por la renuncia puede perderse si el nombramiento repite los mismos repartos entre partidos. El costo no será solo de la persona designada, sino de la mayoría que la respalde. Si el proceso se resuelve con cuotas como las que MC denuncia, sustituir a una figura difícilmente reformará al árbitro electoral.