En la entrega del Balón de Oro correspondiente a 2026, el futbol femenil mexicano tuvo dos nombres protagónicos. Charlyn Corral, capitana y atacante de Pachuca, fue distinguida como la mejor delantera del curso 25/26 tras marcar 36 goles con las Tuzas. El reconocimiento la convirtió en la primera futbolista de México que recibe un premio en esta gala.
- Récord goleador: Corral firmó 36 tantos en la campaña, cifra que sustentó su distinción como la atacante más destacada.
- Premio compartido: en la rama masculina, Harry Kane fue reconocido tras anotar 73 goles con Bayern Múnich.
- Presencia mexicana: Scarlett Camberos, atacante del América, concluyó en el puesto 21 de la votación y figuró entre las 30 nominadas; Corral la invitó al aplauso.
- Perfil: la capitana tiene 35 años, nació en Ecatepec y suma alrededor de dos décadas de trayectoria, incluida una etapa fuera del país antes de volver a la liga nacional.
Camberos, el gesto y el orgullo de estar en la cima
Al tomar el micrófono, Corral celebró ser la primera mexicana en recibir un reconocimiento de este tipo y subrayó que el futbol femenil de su país marcha bien. Antes de agradecer, pidió aplausos para la delantera del América, Scarlett Camberos, a quien ubicó entre las 30 nominadas y en el sitio 21 del Balón de Oro. También reconoció a quienes impulsan y fortalecen la disciplina.
“Me encuentro muy feliz de estar aquí, ser la primera mexicana recibiendo un reconocimiento. Me llena de orgullo porque sé que en mi país están haciendo las cosas muy bien en el futbol femenil, un ejemplo es mi compañera Scarlett que también estuvo nominada entre las primeras 30 y también quiero que le demos un aplauso”.
De Ecatepec al reconocimiento internacional
La delantera de 35 años, nacida en Ecatepec, hizo un repaso breve de su recorrido. Ayudó a impulsar el futbol femenil fuera de México, volvió a la liga local, se afianzó como figura internacional y se consolidó como una de las jugadoras más productivas. En su mensaje vinculó el galardón con casi 20 años de trabajo, disciplina y esfuerzo.
“Estar parada aquí frente a todos ustedes, sinceramente me llena de orgullo y mucha satisfacción, después de muchos goles, aproximadamente 20 años de carrera creo que hoy me doy cuenta que el trabajo, la disciplina, el esfuerzo han valido la pena”
Sobre su forma de encarar el oficio, agregó:
“Creo que cuando haces las cosas con mucha fe, pero sobre todo con el corazón todo vale la pena”
Los agradecimientos de una capitana
En la parte final de su discurso, Corral mencionó al Pachuca, a sus presidentes y directivos, a los entrenadores y al staff. El agradecimiento principal fue para sus compañeras, a quienes dijo que el premio también les pertenece. Cerró con palabras para sus padres y su hermano, a los que describió como sostén de su carrera.
“Quiero agradecer al club Pachuca, a los presidentes, a los directivos, a mis entrenadores, al staff, pero sobre todo a mis compañeras que espero que me estén viendo el día de hoy. Muchas gracias por ayudarme a conseguir este premio que es de todas ustedes. Como último punto agradecer a mis padres, a mi hermano, ellos han sido, son y serán la base y el sostén de mi carrera, gracias por compartir mis locuras, gracias por no dejarme tirar la toalla, pero sobre todo gracias por darme la fuerza de abrir brecha en este deporte”.
Lo que deja el galardón
El valor del galardón va más allá del número de goles. Que una atacante mexicana aparezca en la vitrina de una ceremonia internacional, mientras otra compatriota se ubica entre las 30 mejores y termina en el puesto 21, muestra un cambio de escenario para el balompié femenil del país. La presencia nacional ya no se limita a competir: también ocupa conversaciones antes reservadas a otras ligas.
Para Corral, el reto inmediato consiste en mantener ese nivel en la liga y convertir el reconocimiento individual en mayor visibilidad para el futbol femenil. Ese puede ser el efecto más duradero de una noche como la de 2026: un trofeo que se entrega en un escenario, pero que se mide por las puertas que abre después.