El Día de Muertos volverá a funcionar como una de las temporadas de mayor consumo en la Ciudad de México. La Canaco CDMX, cámara nacional que congrega a comerciantes, prestadores de servicios y operadores turísticos capitalinos, estima que las fiestas del 1 y el 2 de noviembre dejarán ingresos por 12,022 millones de pesos. Esa cifra implica un avance de 5% frente a 2025, según el organismo, y confirma a estas fechas entre los motores comerciales más relevantes del segundo semestre.
- Derrama: 12,022 millones de pesos calculados, con un alza de 5% anual.
- Hotelería: ocupación de 75% a 85% prevista para esos días.
- Pan de muerto: 3,722 panaderías tradicionales lo elaborarán esta temporada.
- Afluencia: casi 5,000 actividades y alrededor de 500,000 turistas y visitantes.
Comercio, hoteles y panaderías: dónde se concentra el gasto
El presidente de Canaco CDMX, Vicente Gutiérrez Camposeco, sostuvo que la presencia de viajeros nacionales y extranjeros beneficiará a varias ramas productivas. En el rubro hotelero, el gremio anticipa que la ocupación de cuartos llegará a un rango de 75% a 85% en esas jornadas.
Los establecimientos con mejores expectativas de venta incluyen florerías, panaderías, papelerías, mercados de plantas, tiendas de disfraces y comercios de velas. A ese grupo se agregan hoteles, restaurantes, cafeterías y bares, que captan el paso de paseantes. La cámara indicó que 3,722 panaderías tradicionales harán pan de muerto este año, lo que mantendrá activa la economía local. También señaló que quienes cultivan cempasúchil y quienes hornean el pan cumplen un papel importante en la creación de empleo y en la continuidad de las costumbres mexicanas.
Con ese panorama, Canaco CDMX volvió a expresar su apoyo al comercio formal, a los servicios y al turismo, actividades que considera esenciales para apuntalar la economía de la capital y mantener vivas las tradiciones nacionales.
Agenda cultural y medio millón de visitantes
Alejandra Frausto Guerrero, secretaria capitalina de Turismo, informó que esta temporada incluye cerca de 5,000 actividades y una llegada estimada de 500,000 personas, entre turistas y visitantes.
La programación abarca recorridos en Turibús y CapitalBus; la Mega Ofrenda en Ciudad Universitaria (UNAM); la Feria de las Calacas que aloja el CENART; “Recuerdo y tradición”, en el Museo Anahuacalli; una ofrenda monumental en la vivienda de Emilio “El Indio” Fernández, en Coyoacán; y “Calacas y Altares”, en el Museo Dolores Olmedo. Se suman las ofrendas de Zona Rosa y la de la Calle de las Novias, en el Centro Histórico. El Ballet Folclórico de México presenta el montaje:
“La muerte está más viva que nunca”
Para comprar flor o planta de temporada, la relación de puntos incluye Madreselva, Campo 7, Mixquic, San Francisco Tlaltenco, Tláhuac, Emiliano Zapata, San Luis con su mercado de flores, CEDA CDMX, Cuemanco y Cuemanquito —distinguido como Patrimonio Cultural de la Humanidad—, así como Paseo de la Reforma.
Cempasúchil: récord en producción y apoyos al campo
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, dio a conocer que la capital rompió el récord de aumento en la producción de cempasúchil, con un crecimiento superior a 50%: el volumen subió de 6.5 millones a 10 millones de sembradíos en comparación con el año anterior.
Las autoridades canalizaron 8 millones de pesos o más hacia 597 productores del campo, en forma de apoyos directos. Ese respaldo comprendió asistencia técnica, entrega de macetas, composta y semilla, además de rehabilitación de caminos y sacacosechas.
Con estas previsiones, la festividad se perfila como una temporada clave para el comercio de la capital: turismo, gasto estacional y producción agrícola local convergen en ingresos para miles de negocios pequeños y medianos. El beneficio, sin embargo, no llega por igual a todos los giros: se concentra en los relacionados con el altar y la mesa, y depende de que los visitantes salgan a consumir en calles, mercados y recintos culturales. La prueba estará en panaderías, florerías y hoteles durante los primeros días de noviembre, de donde surgirá la respuesta a dos preguntas: si se cumple el cálculo de la cámara y si el alza de 5% se mantiene frente al año previo. También conviene seguir el empleo temporal que generan el cultivo de la flor y la elaboración del pan, pues ahí se juega buena parte del efecto social de la celebración.