Alex Bisogno, hermano de Daniel Bisogno, aseguró que el lazo que mantiene con Gloria Trevi es auténtico y negó que esa cercanía constituya un frente común contra Pati Chapoy. La cantante y la presentadora de Ventaneando arrastran desde hace años un pleito judicial; la presencia de Bisogno en un concierto de Trevi había encendido sospechas de una sociedad entre ambos.
- Contacto inicial: el vínculo nació de mensajes en redes sociales y avanzó hasta una comida con la cantante y Armando Gómez, su esposo.
- Sobre Daniel: Alex ha hablado poco con Trevi sobre su hermano, fallecido en 2025, y mantiene otros temas fuera de los medios.
- Concierto: la primera fecha agotó entradas y se abrió una segunda función para el 4 de octubre.
- Ruptura cerrada: descartó una alianza contra Chapoy y afirmó que no habrá acercamiento con ella.
De los mensajes a una comida con Armando Gómez
En un encuentro con medios difundido por Junket en YouTube, Alex Bisogno explicó cómo se acercó a la intérprete de “Pelo suelto”. Primero hubo mensajes en redes; luego una reunión presencial con Armando Gómez, marido de la artista. La cobertura llevó crédito de Backstage Magazine.
“Hay buena relación con Armando, con su esposo, incluso con ella. En algún momento estuvimos en contacto en redes sociales y por ahí hubo un par de mensajes. En algún momento nos reunimos, comimos, platicamos y ahí como que surgió una amistad”, relató.
Bisogno subrayó que elige por cuenta propia los conciertos a los que asiste y las personas con quienes se relaciona. La aclaración llegó después de que su paso por un espectáculo de Trevi alimentara rumores de una estrategia compartida contra la periodista.
Conversaciones limitadas sobre Daniel y el pasado de Trevi
El hermano del presentador indicó que sus charlas privadas con la cantante no se enfocan en asuntos delicados. Hay temas que prefiere mantener lejos de la prensa, aunque confirma que han tocado brevemente la relación que Trevi tuvo con Daniel Bisogno.
“Sí, poco, pero sí. Creo que no hay mucho de qué hablar. Yo no tengo nada que decir de mi hermano. Al final, lo que él hizo en vida, ya lo hizo y lo que haya dicho, ya lo dijo”, expresó.
Según su versión, Trevi le dejó claro desde el primer acercamiento que distingue entre él y Daniel. La cantante considera que conversar con Alex le ha servido para procesar episodios de su pasado. Ese trato, agrega, le deja ver otro ángulo del vínculo entre Trevi y la conductora de Ventaneando.
“Yo en este momento estoy curando una parte de mí, sanando una parte de mi pasado”, recordó que le dijo Gloria Trevi. “Yo tenía problemas con Daniel y al final el hecho de que platicáramos nosotros hizo que sanara ella cosas de su pasado y creo que yo también del pasado de Daniel”.
Sin alianzas y con Chapoy fuera de su vida
Ante las versiones de una alianza, Alex Bisogno fue categórico. Aseguró que su amistad con Trevi no obedece a una maniobra contra Chapoy y que no se prestaría a acuerdos para beneficiarse o perjudicar a alguien.
“Alianza no, aquí no hay alianzas de ningún tipo. Yo no soy una persona que vaya a aliarse para obtener algún beneficio o para destruir a alguna persona. No lo voy a hacer”, declaró.
El también artista dio por concluido su distanciamiento con la conductora, con quien tuvo roces públicos luego del fallecimiento de Daniel Bisogno. La nota recuerda que él había advertido a Chapoy que revelaría secretos que su hermano le confió en vida.
“La señora ya quedó en el pasado. Para mí ya se acabó. Lo que haga yo con mi vida, los conciertos a los que yo vaya y las amistades que yo elija, yo creo que también es algo que a ella no le importa”, afirmó.
“No hay acercamiento y no va a haber, definitivamente”, señaló.
El cruce muestra que el conflicto judicial entre Trevi y Chapoy sigue pesando sobre cualquier gesto público vinculado al entorno de Daniel Bisogno. Alex traza una frontera: su amistad con la cantante pertenece al terreno personal, mientras el litigio y la rivalidad mediática le son ajenos. Con su parte cerrada, queda por ver si la disputa vuelve a sumar capítulos públicos o si las decisiones afectivas de los involucrados dejan de leerse como piezas de una guerra que no les corresponde.