Gaspar Hernández Ramírez, especialista en medicina veterinaria y zootecnia, fue asesinado a balazos dentro del negocio que atendía en Tlalmanalco, Estado de México. El ataque ocurrió a pocos pasos del gobierno municipal y provocó rechazo entre habitantes, parientes y colegas, que reclaman explicaciones a las autoridades.
- Lo sucedido: vecinos refieren que dos sujetos irrumpieron en el establecimiento el lunes 26 de octubre por la noche, abrieron fuego contra el veterinario y escaparon; todavía no se aclara qué originó la agresión.
- La ubicación: el local se encuentra sobre la calle Cinco de Mayo, en la colonia Centro de Tlalmanalco, cerca del inmueble de la presidencia municipal.
- La exigencia: el CEMVZEM, colegio que reúne a profesionales de la veterinaria y la zootecnia en la entidad, solicitó una investigación completa y protección para el gremio.
- El argumento: la agrupación afirmó que ninguna disputa o situación justifica atacar a quienes laboran en medicina veterinaria y zootecnia, tareas relacionadas con la salud de los animales y el bienestar de la comunidad.
Un ataque en el centro de Tlalmanalco
Según la versión de residentes, el médico veterinario zootecnista se encontraba en su establecimiento cuando dos desconocidos entraron y le dispararon; luego se retiraron. Hasta el momento no hay una causa establecida para el ataque. El sitio está en Cinco de Mayo, colonia Centro, y su cercanía con la sede del ayuntamiento fue señalada por vecinos y colegas al manifestar su indignación por un crimen ocurrido en el corazón de la cabecera municipal.
El homicidio ocurrió alrededor de las 21:00 horas del 26 de octubre. La indignación llegó al gremio veterinario mexiquense, que reclamó claridad sobre lo sucedido, castigo para los culpables y mejores medidas de protección para el ejercicio profesional.
El CEMVZEM reclama una investigación profunda
En un comunicado, el CEMVZEM expresó consternación y rechazo por la violencia que causó la muerte de uno de sus integrantes. Afirmó que ninguna disputa ni contexto puede servir de excusa para atacar a quienes se dedican a la veterinaria y a la zootecnia, labor ligada al cuidado de los animales y al beneficio común.
El organismo exigió una indagatoria pronta, exhaustiva, transparente e imparcial que aclare por completo las circunstancias del crimen e identifique a los responsables. También pidió que los posibles implicados comparezcan frente a los tribunales y se les apliquen las penas que marque la ley.
“Exigimos que este crimen no quede impune”, manifestó la organización en el documento, en el que llamó a las autoridades competentes a actuar y garantizar que el caso avance hasta el esclarecimiento.
La exigencia de castigo es central en el texto, junto con la urgencia de que los veterinarios puedan trabajar sin recibir amenazas, presiones o ataques que comprometan su integridad corporal.
Condolencias y reconocimiento profesional
El colegio lamentó la pérdida de su agremiado, destacó la trayectoria de Hernández Ramírez y lo describió como un profesionista consagrado al ejercicio veterinario y zootécnico. Su muerte representa una pérdida dolorosa para el gremio, para sus parientes, amistades y colegas laborales.
La organización envió condolencias a Elvia López Noriega, esposa del especialista, y también a sus hijos y otros allegados, a quienes expresó solidaridad durante el duelo. Igualmente repudió todo acto violento capaz de poner en peligro la vida o de frenar el ejercicio de su labor.
Seguridad, respeto y una exigencia de justicia
El texto advirtió que los ataques contra este sector no pueden verse como normales, pues sus integrantes merecen trabajar con libertad, dignidad y seguridad. Consideró que la seguridad es indispensable para desempeñar esta actividad y que nadie tendría que cumplir su jornada temiendo represalias o ataques.
Junto con la demanda de justicia, el CEMVZEM llamó a autoridades y sociedad a prevenir nuevas agresiones y a fortalecer el respeto hacia el gremio, que atiende animales y contribuye al bienestar colectivo. Resumió su postura en tres consignas: que la veterinaria no conozca violencia, que el gremio tenga seguridad y que se haga justicia para Gaspar Hernández Ramírez.
La agrupación remarcó que solo aclarando el homicidio y aplicando la norma se evitará que el fallecimiento de su compañero termine sin castigo. Sin datos oficiales sobre cómo ocurrió el ataque ni sobre las diligencias para hallar a los implicados, el caso sigue pendiente. Para el gremio, resolverlo y sancionar a los culpables será la manera de impedir que el silencio y la impunidad se vuelvan costumbre.