El pan de muerto volverá a ser un motor de ingresos para las panaderías mexicanas en la temporada de 2026. La Canainpa prevé ventas por 1,034 millones de pesos, apoyadas en un calendario comercial que comienza a mitad de septiembre y se extiende hasta los primeros días de noviembre. La estimación cubre las semanas que anteceden al 2 de noviembre y abarca a negocios de distinto tamaño.
- Derrama: 1,034 millones de pesos durante la temporada de 2026.
- Volumen: 4,545 toneladas, cercanas a 4.5 millones de kilogramos.
- Precio: 227.50 pesos por kilo, 2% más que en 2025.
- Empleo: cerca de 59,500 establecimientos y de 530,000 a 550,000 puestos directos.
Previsión de producción y precio
Julián Castañón, vocero de la cámara panificadora, dio a conocer el cálculo del gremio. La elaboración llegará a 4,545 toneladas, poco más de 4.5 millones de kilogramos. El precio medio se estima en 227.50 pesos por kilo, un alza de 2% frente a 2025.
La venta no se concentra solo en las fechas centrales. El periodo comercial arranca en la segunda mitad de septiembre y termina al inicio de noviembre, de modo que participan tanto panaderías pequeñas como establecimientos grandes. Esa amplitud permite que la demanda se reparta entre varios tipos de comercio.
Del clásico azucarado a los rellenos
La variedad tradicional, cubierta con azúcar, continúa como la predilecta. Pese a ello, los obradores han sumado propuestas para quienes buscan otra experiencia. Entre las opciones con mayor presencia están las piezas rellenas de nata, de chocolate y de queso crema con zarzamora; la de nata sobresale por su demanda. Esa diversificación responde a gustos que buscan alternativas a la fórmula habitual.
Castañón también explicó cambios en las rutinas de los compradores. Algunas personas tienen menos tiempo para adquirir o preparar alimentos, visitan la panadería con menor frecuencia y concentran la compra de pan dulce en las mañanas. Para adaptarse, los comercios ofrecen café, desayunos, alimentos listos y porciones pequeñas, además de productos integrales y sin azúcar. El patrón obliga a los establecimientos a ampliar sus servicios.
Insumos, empleo y derrama turística
La actividad de la temporada llega a quienes proveen trigo y harina, pero también a los que surten huevos, leche, mantequilla y azúcar. Se suman el transporte y las empresas de envases. La cámara estima que operan alrededor de 59,500 puntos de panificación en México, con entre 530,000 y 550,000 empleos directos. Si se mira toda la cadena, se rebasan 1.5 millones de plazas. El efecto se extiende así a proveedores y servicios auxiliares.
Respecto a los precios, el representante no anticipó alzas generalizadas al terminar 2026 ni al arrancar el año próximo. Explicó que cada empresa tendrá que valorar sus costos de personal, las prestaciones, los alquileres y los insumos.
La Canaco CDMX calculó que las celebraciones de noviembre, en los días 1 y 2, producirán una derrama de 12,022 millones de pesos, 5% superior a 2025. Vicente Gutiérrez Camposeco, presidente del organismo, resaltó que el arribo de visitantes del país y del exterior dará impulso a varias actividades. Para hotelería se prevé una ocupación de 75% a 85% en esas fechas.
Con esas cifras, la celebración se perfila como una de las ventanas comerciales más relevantes para la panificación nacional y como un efecto que toca a agricultores, transportistas y fabricantes de empaques. El dato a seguir en las próximas semanas será la evolución del precio medio y la respuesta del consumidor. La incógnita inmediata es si el ajuste de 2% se sostendrá o si los negocios decidirán absorberlo ante clientes que ya cambiaron horarios y hábitos. El cierre de 2026 y el arranque de 2027 mostrarán si los rellenos consolidan un segmento premium o si la receta azucarada sigue marcando el ritmo de una tradición que, por ahora, conserva su lugar central.