Un postre casero puede ser más sencillo de lo que parece: con queso crema, mantequilla, harina y cajeta se obtienen unas empanaditas dulces, suaves y ligeramente doradas, perfectas para acompañar el café, el chocolate caliente o un vaso de leche. La masa enriquecida con queso crema y mantequilla brinda una textura tierna, mientras que la cajeta aporta un relleno cremoso que distingue a esta preparación en reuniones familiares o meriendas.
- Tiempo total aproximado: 1 hora con 20 minutos, considerando los reposos en frío.
- Rendimiento: cerca de 24 empanaditas pequeñas, equivalentes a 8 porciones de 3 piezas.
- Detalle clave: refrigerar la masa y las empanaditas ya formadas ayuda a que conserven su forma y evita que la cajeta se derrame durante el horneado.
Ingredientes y tiempos
Para preparar la receta se necesitan ingredientes básicos. La preparación activa toma 30 minutos; la masa se refrigera 20 minutos; las empanaditas armadas, otros 20 minutos; y la cocción dura de 10 a 13 minutos. El tiempo total estimado es de 1 hora y 20 minutos.
- 226 g de queso crema, a temperatura ambiente.
- 227 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente.
- 2.5 tazas de harina de trigo.
- 0.5 cucharadita de sal.
- 0.5 taza de cajeta espesa.
- 1 huevo, ligeramente batido.
- 1 cucharadita de agua.
- 1 cucharada de canela molida.
- 1 cucharada de azúcar granulada.
Preparación paso a paso
- Precalienta el horno a 190 ℃. Cubre una charola con papel para hornear o engrásala ligeramente para evitar que las piezas se peguen.
- Coloca el queso crema y la mantequilla en un recipiente amplio y bate hasta obtener una mezcla suave, cremosa y sin grumos.
- Agrega la harina y la sal. Integra todos los ingredientes hasta formar una masa compacta.
- Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada. Amasa durante 1 minuto, solo hasta que quede uniforme. Evita trabajarla en exceso, porque puede volverse dura después del horneado.
- Envuelve la masa con plástico adherente y refrigérala durante 20 minutos. Este reposo facilita extenderla.
- Retira la masa del refrigerador y extiéndela con un rodillo hasta lograr un grosor aproximado de 0.3 cm.
- Corta círculos pequeños con un cortador, un vaso o un molde redondo. El tamaño dependerá de la cantidad de cajeta que quieras usar en cada pieza.
- Coloca una porción pequeña de cajeta en el centro de cada círculo. No agregues demasiado relleno, ya que puede salir por los bordes durante la cocción.
- Dobla cada círculo por la mitad para formar una media luna. Presiona los bordes con los dedos y después séllalos con un tenedor. Revisa toda la orilla antes de hornear para evitar fugas de cajeta.
- Acomoda las empanaditas en la charola y refrigéralas durante 20 minutos. La masa fría conserva mejor su forma y reduce el riesgo de que el relleno se derrame.
- Mezcla la canela molida con el azúcar granulada en un recipiente pequeño.
- Bate el huevo con la cucharadita de agua. Barniza la superficie de cada empanadita con esta preparación.
- Espolvorea la mezcla de canela y azúcar sobre las piezas.
- Hornea durante 10 a 13 minutos, o hasta que los bordes estén ligeramente dorados.
- Retira la charola y deja reposar las empanaditas durante 10 minutos antes de servir. La cajeta conserva mucho calor, por lo que este reposo ayuda a evitar quemaduras.
Rendimiento, información nutricional y conservación
La receta rinde aproximadamente 24 empanaditas pequeñas, lo que equivale a 8 porciones de 3 piezas cada una. Si se cortan círculos de mayor tamaño, el rendimiento será menor y el tiempo de horneado puede aumentar algunos minutos.
La siguiente estimación corresponde a una porción de 3 empanaditas: 430 kcal, 6 g de proteínas, 27 g de grasas, 43 g de carbohidratos, 17 g de azúcares, 1 g de fibra y 250 mg de sodio. Estos valores son estimaciones y dependen de los ingredientes específicos y las cantidades utilizadas en cada preparación.
Las empanaditas se pueden guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante un máximo de 2 días. En el refrigerador duran hasta 5 días; para servirlas, basta calentarlas en horno o freidora de aire de 3 a 5 minutos a 160 ℃. También es posible congelarlas una vez horneadas durante aproximadamente 1 mes: se descongelan dentro del refrigerador y se calientan antes de consumirse.
Con esta receta se obtiene un postre versátil y accesible. Los dos reposos en frío resultan decisivos para lograr una textura uniforme y un sellado eficiente, mientras que la cobertura de canela y azúcar aporta un acabado aromático sin complicar la preparación. Ajustar el tamaño de los círculos permite adaptar el rendimiento a cada ocasión, desde una merienda casera hasta una mesa compartida.